Amigas y amigos constructores de sueños, forjadores de esperanzas: El pasado 30 de junio, los valencianos conmemoramos el 202 aniversario de la instalación del primer Cabildo de la Venezuela republicana, un acontecimiento promovido por el Libertador-Presidente de Colombia, el cual era consecuencia directa del triunfo obtenido en las sabanas de Carabobo el 24 de junio de 1821. Con ese acto se procuraba asentar la institucionalidad de un pueblo que había obtenido un decisivo triunfo en el proceso por alcanzar la independencia del imperio español.
Una instancia de Poder:
Para entender la importancia y trascendencia de aquel acontecimiento es necesario remontarse a los orígenes del proceso de conquista y colonización, para examinar la relevancia de los cabildos en el marco del proceso de institucionalización de la dominación monárquica en el Nuevo Mundo. La historia de los cabildos en España se remonta hasta los tiempos de dominio del imperio romano, habiendo sobrevivido la organización y funcionamiento a su colapso y a las dominaciones visigodas y árabes posteriores.
Luego de la expulsión de los moros, los cabildos se habrían convertido en centro de la autoridad suprema de la ciudad; sin embargo, a partir del reinado de Alfonso XI, entre 1311 y 1350, los fueros y privilegios de los cabildos decayeron, alcanzando un nuevo auge, según el historiador Juan Carlos Contreras, a finales de la baja Edad Media, cuando llegaron a convertirse en una institución democrática y participativa. Durante el siglo XVI, el Cabildo se constituyó en el eje del proceso de conquista y en la única institución a la que podían acceder peninsulares y criollos para escalar la estructura burocrática que ascendía hasta el propio Rey.
Desde el inicio del proceso de conquista y colonización, el Cabildo se constituyó en un escenario mediante el cual no sólo se organizaba y gobernaba la ciudad; también era una instancia para la representación y la canalización de las aspiraciones políticas del llamado mantuanaje criollo.
El valenciano fue el quinto ayuntamiento fundado en la antigua Provincia de Venezuela, logrando al poco tiempo, para 1560, participar en la Primera Convención de Municipalidades, donde uno de sus integrantes, Sancho Briceño, fue designado Procurador ante la Corte de España, siendo su misión solicitar reivindicaciones políticas como: la facultad para los alcaldes de asumir el gobierno jurisdiccional a la muerte del gobernador, y la autorización al Cabildo de comercializar un número determinado de esclavos; instancias con las que los blancos criollos daban pasos en la construcción de los dos polos que guiaban sus aspiraciones: el poder económico y el político.
La materialización de esas ambiciones se vería fortalecida con la designación, hacia 1589, de un ancestro del Libertador: Simón Bolívar (El Mozo), como Procurador General ante la corte del Rey Felipe II. Así, el Cabildo se fue consolidando no solo como una instancia de gobierno, sino también en el foro para canalizar las aspiraciones de Poder del mantuanaje criollo.
Desde el propio inicio del proceso de conquista y colonización, el Cabildo se erigió en un escenario mediante el cual se organizaba y gobernaba la ciudad, pues, entre sus atribuciones estaban las referidas al ornato público, la limpieza en las calles, la vigilancia y seguridad, así como la fijación de precios de algunos productos y la fiscalización del comercio. También fueron atribuciones la sustanciación y decisión de juicios civiles y penales, responsabilidad que compartía con el justicia mayor, teniente que era nombrado por el Gobernador de la Provincia para el seguimiento y aplicación de la justicia real; sus decisiones podían ser apeladas ante la Real Audiencia de Santo Domingo y, tiempo después, hacia el año 1780, ante la Audiencia de Caracas.
De goda a republicana:
Una de las primeras consecuencias de la victoria militar obtenida en Carabobo, el 24 de junio de 1821, fue la consolidación en Valencia de instituciones republicanas. La ciudad, que había estado bajo el control militar del general Miguel de la Torre los días previos a la batalla, vio constituido el primer cabildo de la Venezuela Republicana, el cual fue instalado a instancias del Libertador-Presidente el día 30 de junio. El cabildo se constituyó en un escenario que contribuyó a apuntalar la acción gubernamental desde el Departamento de Venezuela y a consolidar la estabilidad política y militar del territorio.
La gloriosa jornada de Carabobo tenía que ser completada con la inmediata organización institucional de la nueva República, los ediles valencianos así lo entendieron, para ellos el municipio tenía que ser lo primero y fue por eso que procedieron a reunirse apenas terminaron los últimos disparos de la batalla. Al día siguiente, es decir, el 25 de junio, los cabildantes patriotas convocaron una reunión a la cual invitaron al Libertador-Presidente de Colombia, quien asistió acompañado de su Estado Mayor y donde pronunció un vibrante discurso que fue celebrado por todos los presentes.
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El Libertador insistió en la necesidad de conformar los gobiernos locales y fortalecer las instituciones de la naciente República. Se acordó, entonces, una reunión preparatoria a la instalación del Cabildo, que fue celebrada el día 28 de junio y donde se definió quienes serían sus nuevos integrantes, en vista de que los miembros realista que lo integraban, tras el triunfo patriota, optaron por abandonar la ciudad. El primer Cabildo de la Venezuela Republica fue instalado con toda la formalidad del caso el día 30 de junio de 1821, hace 202 años.
De esta forma, Valencia quedó, definitivamente, incorporada a la causa republicana, dejando atrás episodios promovidos e impulsados por el mantuanaje criollo que controló, desde la época colonial, la ciudad del Cabriales, condición que la habría distinguido como cuna de la godarria venezolana. Sin duda, la nueva situación era el resultado del efecto patriota y libertario logrado por el avance del huracán independentista, revolucionario y bolivariano.
El nuevo cabildo quedó conformado de la siguiente manera: el Dr, Gerónimo Windevoxhel, Alcalde Ordinario Primero; Miguel Martínez, Regidor; Antonio Landaeta, Regidor; Juan Antonio Landaeta, Regidor, y Miguel Vera, Secretario. Fueron incorporados como nuevos miembros: Miguel Salazar, Alcalde Segundo; como Regidores los señores: Francisco Antonio Landaeta, Diego Escorihuela, Bartolomé Rolán y Francisco Páez; Carlos Calvo fue designado Síndico Procurador, y como Alcaldes de Campo los señores: Luis Lovera y Francisco Sandoval. Era la nueva institucionalidad republicana.
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Ángel Omar García González (1969): Licenciado en Educación, mención Ciencias Sociales, y Magister en Historia de Venezuela, ambos por la Universidad de Carabobo, institución donde se desempeña como profesor en el Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Educación. En 2021 fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Alternativo por la Columna Historia Insurgente del Semanario Kikirikí. Ganador del Concurso de Ensayo Histórico Bicentenario Batalla de Carabobo, convocado por el Centro de Estudios Simón Bolívar en 2021, con la obra “Cuatro etapas de una batalla”. Es coautor de los libros “Carabobo en Tiempos de la Junta Revolucionaria 1945-1948” y “La Venezuela Perenne. Ensayos sobre aportes de venezolanos en dos siglos”.
Ciudad Valencia













