Las opiniones emitidas por personajes destacados de la historia siempre han tenido un influyente peso en la sociedad, más aún si son alusivas a algún tema relevante, o a personas o inventos poco conocidos.

Un famoso inventor opinó una vez sobre un instrumento de viento, recién creado, llamado saxofón y dijo: “El saxofón no fue concebido para tocar Jazz o cualquier música de ese tipo”, con esta afirmación Thomas Alva Edison demostró que no veía en este ahora fundamental instrumento para el Jazz potencial alguno para trascender.

El tiempo demostraría todo lo contrario, pensemos tan solo el las maravillas que con él logró el gran Charlie Parker, «The Bird», si hasta se dice que su mejor ejecución la logró tocando con uno de juguete…

Esa afirmación invalidada de Edison está incluida en un libro de famosas últimas palabras. Pero hay otra muy importante incluida en dicho texto y es la pronunciada por quien fuera uno de los maestros del compositor alemán Beethoven, el señor Albrechtherger, quien declaró: “Ludwing no ha aprendido nada, ni jamás llegará a aprender nada”.

 

DEL MISMO AUTOR: CANCIONES CON UNA HISTORIA DIFERENTE

 

Por fortuna esos dos opinadores se equivocaron, no obstante sus investiduras; esto me recuerda un caso ya planteado en una edición pasada donde expresé lo sucedido al maestro Aldemaro Romero cuando niño, en una audición para ingresar a una escuela de música, el maestro de la prueba llegó a la conclusión de que ese niño no tenía condiciones para la música. Algunas veces las segundas opiniones son las más importantes.

 

Birdland y el Palladium: escenarios para los mejores músicos

En la década de los años ’50, los músicos de las grandes orquestas que tocaban en el famoso Palladium neoyorquino acostumbraban asistir también a un nuevo local nocturno, que estaba a la vuelta de la esquina. Era el Birdland, un sótano ubicado en la calle 52, donde se tocaba Jazz; los clubes de esa calle atraían a los mejores jazzistas.

Este club fue conocido y considerado como “El rincón del Jazz en el mundo”, creado el 15 de diciembre de 1949, y presentaba a los mejores del mundo. Entre sus visitantes se cuentan Frank Sinatra acompañado de Ava Gardner, Gary Cooper, Marilyn Monroe, Judy Garland; boxeadores como Joe Louis y Sugar Ray Robinson, entre muchas otras personalidades.

Gracias a la cercanía de estos dos reconocidos establecimientos, los músicos que tocaban en las dos sedes se visitaban entre sí, esas visitas compartidas trajeron como resultado una retro-influencia, la cual terminó favoreciendo y enriqueciendo el nivel general de la música tropical neoyorquina, lo que permitió que las orquestas latinas introdujeran inflexiones de Jazz en sus arreglos.

De esa influencia y mezcla de talentos nació el llamado Jazz Latino, y por extensión lo que se conocería como Salsa en todo el mundo. Es por ello que cuando se destaca de manera reiterada la importancia y la fuerza que tuvo la Salsa en los años ‘70 es conveniente tener presente todos estos factores, los cuales son casi imposibles de percibir a simple vista.

La calidad demostrada por los músicos de esas orquestas en esa época de los años ‘50 y las siguientes décadas se gestó, en gran medida, en ese roce e intercambio cultural de músicos de formaciones diversas. Músicos cubanos, norteamericanos, puertorriqueños y dominicanos fueron los pilares, y también se les sumaron panameños, venezolanos, colombianos y mexicanos.

 

La caída de las Big Bands en EEUU

Las famosas grandes bandas norteamericanas, conocidas como «Big Bands«, tuvieron su época dorada en la década de 1930, pero, lamentablemente, comenzaron a decaer en la década siguiente a pesar de los esfuerzos de sus directores por renovar y enriquecer sus estilos.

La causa fundamental de esa decadencia no obedeció a la falta de calidad de los músicos ni al rechazo del público, la causa fue económica. En 1941, el gobierno de EEUU decretó un impuesto de guerra del 20 % a los salones de baile, sumado a eso se implementó un toque de queda en 1945, el cual obligaba a los establecimientos a cerrar a la medianoche y, de paso, ese mismo año murieron más de 100 músicos por causa de accidentes automovilísticos.

latin jazz-Machito

Todos estos factores marcaron la decadencia de estas Big Bands norteamericanas, pero de manera paradójica, mientras se cerraba el ciclo de aquellas, se abría el de las Big Bands latinas.

Este fue un ciclo dorado de orquestas latinas cuyo centro referencial de presentación fue el salón de baile Palladium, donde se presentaron, en sus mejores años, las Big Bands de Mario Bauza, Tito Puente, Tito Rodríguez y Machito (Frank Grillo), entre otras orquestas con estilos variados, pero de innegable calidad.

 

 

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Letras y Notas sobre la Música del Caribe-Ramón Toro Martínez-6ta. Feria de Libros Leídos

Ramón Emilio Toro Martínez (Caracas-Venezuela, 1966) es licenciado en Educación, mención Lengua y Literatura, de la Universidad de Carabobo (UC) en 1993. Es también Productor Nacional Independiente y locutor con experiencia en el desarrollo de programas radiales sobre música afrocaribeña en la ciudad de Valencia, estado Carabobo: Ciento por ciento Natural, por Lago 91.5 FM; Letras y Notas, por Salsera 96.3 FM, y Óyelo que te conviene, por RNV Región Central 90.5 FM. Es autor del libro «Letras y Notas sobre la Música del Caribe» (2020), presentado en la FILVEN Caracas 2020 (Casona Cultural Aquiles Nazoa) como el único proyecto editorial independiente de ese año. 

 

Ciudad Valencia / RN

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