A propósito de cumplirse este 8 de julio veinte años del fallecimiento del doctor Hernán Méndez Castellano (1915-2003), eminente médico pediatra venezolano o “pediatra social” como gustaba ser nombrado, fundador entre sus innumerables obras, de los estudios sobre la evolución de crecimiento y desarrollo de los niños y adolescentes en nuestro país, o la Fundación Centro de Estudios sobre el Crecimiento y Desarrollo de la Población Venezolana (FUNDACREDESA), como institución fundamental fundada en 1976, que se mantiene activa en su rol fundamental de orientar las políticas sociales del Estado venezolano en la atención de este sector fundamental para el futuro de nuestro país.
Hernán Méndez Castellano nació un 1° de noviembre de 1915 en la ciudad de Nuestra Señora de la Paz de Trujillo, capital hoy del estado Trujillo. Sus padres fueron Amelia Castellano y José Atilio Méndez. Fue el segundo de siete hermanos. Desde muy joven trabajó como telegrafista en su ciudad natal, dada la propia circunstancia de provenir de un hogar de escasos recursos. Confesaba su vocación desde siempre por la medicina. Según narraba, esta aptitud de ser médico se afianzó aún más en medio de la tragedia de la prematura muerte de su madre teniendo él apenas 11 años de edad, cuando el doctor que la atendía confundió una fiebre puerperal (fiebre infecciosa que puede ocurrir luego del parto) con paludismo o malaria (enfermedad febril transmitida por picadura de un zancudo infestado por un patógeno).
Se gradúa de bachiller en 1931 y al año siguiente se vino a Caracas a presentar el curso introductorio para ingresar a la carrera de medicina (UCV). Luego ante las dificultades económicas debió regresarse a Mérida y cursar los primeros años de la carrera en la Universidad de los Andes (ULA). En 1935 se regresa a Caracas a continuar sus estudios graduándose en 1939 de Doctor en Ciencias Médicas en la UCV. Le caracterizó un pensamiento plural, altruista y solidario. Entre 1940-1944 ejerció como médico en los campos petroleros de Cabimas y Lagunillas en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, siempre orientado a la medicina social. Tuvo experiencias igualmente como sanitarista en Malariologia. En 1945 ingresa al Instituto Nacional de Puericultura y Pediatría (INPP). Luego en 1945 viaja a Francia y Suiza donde realiza formalmente su especialización, realizando pasantías en México y Puerto Rico. A su regreso en 1950 presidió por 7 años el INPP. Luego estuvo al frente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría hasta 1959.
Fue docente titular de la UCV de la Facultad de Medicina (1946-1977), estuvo dedicado a la formación en pre y postgrado en la Cátedra de Pediatría y Puericultura, además de dictar cátedra en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FACES). Tuvo siempre una visión biopsicosocial del niño y su entorno, en especial dentro de la familia, y en esa doctrina estuvo toda su vida. En 1960, a su regreso al INPP asumió la jefatura del Departamento de Preescolar de la División Materno-Infantil, luego de 1968 fue director- fundador del Centro Piloto Clínico Nutricional de Caracas, defendiendo la tesis de la necesidad de la investigación como prioridad en ese campo, más allá de la hospitalización, priorizando así lo preventivo. Para inicios de los años ‘70 comenzaría los estudios poblacionales que ocuparán todo el resto de su vida.
En lo personal, el doctor Hernán Méndez Castellano (HMC) señalaba que gracias a su amistad con su amigo, compañero de estudios y posterior colega médico Ricardo Hernández Rovati conoció a la hermana de éste, quien sería su compañera y esposa por más de 60 años. Con María Cristina Hernández Rovati, dama yaracuyana doctorada en Filosofía y Letras, además de docente universitaria, se casa en 1939 y le acompañó consecuentemente en las diferentes investigaciones que realizó sobre crecimiento humano hasta su fallecimiento en 1999. Tuvieron cinco hijos: Alexis (ingeniero civil), Hernán (ingeniero en computación), Ricardo (médico), Mariela (odontóloga) y María Cristina (psicóloga), junto a su sobrina e “hija de crianza” Rayún (abogada y trabajadora social). Igualmente pudo compartir con sus 17 nietos.
Para 1975-76 presidió una Comisión Presidencial integrada por diferentes expertos con el fin de iniciar un estudio sobre crecimiento y desarrollo de la población venezolana. El 13 de julio de 1976 se crea FUNDACREDESA como institución estatal que debía estar al frente de los estudios ya iniciados. Esta entidad estuvo dirigida por HMC hasta su muerte en 2003. FUNDACREDESA, aún activa y próxima a cumplir 47 años, ha publicado dos grandes estudios sobre el crecimiento y desarrollo de nuestros niños y adolescentes en los diferentes estratos sociales (I a V).
El primer estudio, editado en 1995 (lapso 1981-1987), y el segundo, que abarca el período de 2007-2011, fue presentado en esta última etapa. También se produjo un “Atlas del Desarrollo Óseo de la Población Venezolana” y las “Tablas de Talla y Peso”, que son guía para pediatras y educadores. A través del método Graffar-Méndez Castellano instituido por este eminente pediatra, se logró un instrumento nacional propio para la investigación en el área.
Para HMC: “El ser humano adulto, es el resultado de la interacción entre su patrón biológico y los factores ambientales y socioculturales, que pueden actuar en forma favorables o desfavorables a todo lo largo de su crecimiento y desarrollo psicosocial”. Expresaba que, “duele, por ejemplo, que un niño del estrato más bajo (V) esté condenado a vivir 10 años menos que un niño que nazca en el estrato I. No hay diferencia entre un niño con bronconeumonía y otro que estemos educando mal y pueda convertirse en un desadaptado social”.
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El doctor Hernán Méndez Castellano recibió los más altos reconocimientos nacionales, siendo Individuo de Número de la Academia Nacional de Medicina. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Federación Panamericana de Facultades y Escuelas de Medicinas les confirieron la distinción de “Héroe de la Salud Pública Nacional”. El 1° de noviembre del año 2002 cuando cumplía sus 87 años de vida, encabezó la creación de la “Cátedra de Desarrollo Humano de la UCV” que lleva su nombre.
FUNDACRESA tiene hoy día la gran tarea de dar continuidad a la obra inmensa de este venezolano excepcional que brindó todo su esfuerzo en investigar para promover una política de Estado de atención prioritaria a nuestra infancia y adolescencia, a todos los niveles y en especial a los más vulnerables de nuestra población. Una gran tarea en nuestro futuro inmediato. ¡CÚMPLASE!
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José David Capielo Valles es ingeniero agrónomo y magíster en Desarrollo Rural, egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Campus Maracay. Nacido en Coro, estado Falcón, en 1949. Es docente jubilado de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), Núcleo Canoabo (2016). Es locutor, comunicador alternativo y colaborador de Ciudad Valencia desde 2014.
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