Letras y Notas-Ramón Toro- Gracias por tanta alegría

Felipe Pirela sólo necesitó una década para convertirse en “El bolerista de América”, no obstante, para muchos fue el bolerista del mundo, basados en la euforia que despertó este humilde marabino en toda Latinoamérica y más allá.

 

Felipe Pirela-Ramón Toro-Letras y Notas

Sin la intención de desmeritar a quienes fueron para él unos maestros y de quienes recibió sabios consejos (Alfredo Sadel, Rafa Galindo y Héctor Cabrera, entre otros otros), lo hecho y logrado por Felipe lo ubicó de primero en el pódium nacional.

Un día como hoy, del año 1972, le arrebataron la vida en San Juan, Puerto Rico, cuando estaba en plena cresta de la ola. Luis Portabales es el nombre de quien le disparó en plena calle desde un vehículo en marcha la mañana de ese día cuando se disponía a tomar un taxi, junto a un amigo con quien había compartido unos tragos.

Nació Felipe Pirela el día 4 de septiembre de 1941 en el barrio El Empedrao, calle Delgado, Parroquia Santa Lucía, en Maracaibo, Estado Zulia. Fue el menor de ocho hermanos, sus padres fueron Doña Lucía Morón González y Felipe Antonio Pirela Monsalves. Contrajo matrimonio bastante joven, con apenas 23 años de edad, con la también jovencita Mariela Montiel dejando como fruto una hija, Lennis Beatriz Pirela.

Desde muy niño manifestó su inclinación por el canto y contó con el apoyo incondicional de su madre, quien intuía que ese pequeño estaba destinado para grandes cosas y no se equivocó. Detalle curioso digno de resaltar es el hecho de que aquel niño sintiera atracción por un género musical casi exclusivo para los adultos, el Bolero.

Su infancia y adolescencia transcurrieron en la época de oro del Bolero, los años 40’s y 50’s donde se destacaban cantantes como Vicentico Valdés, Olga Guillot, Toña La Negra, Pedro Vargas, Daniel Santos, Panchito Riset y Bienvenido Granda, entre muchos otros, además de grandes orquestas como la Riverside, Casino de la Playa y La Sonora Matancera.

 

Y ni hablar de la pléyade de compositores, Orlando de la Rosa, Julio Gutiérrez, Agustín Lara, Consuelo Velázquez, María Grever, Rafael Hernández, Don Pedro Flores y el listado continúa. Una inevitable influencia de la cual, afortunadamente, no escapó nuestro Pirela. Los primeros años en el canto le sirvieron de fogueo, en fiestas, reuniones y uno que otro local nocturno donde se colaba por la puerta de atrás por su condición de menor de edad.

Es con el maestro Billo Frómeta que iniciaría la incursión formal de Pirela en la música, ya que antes formó parte de un grupo llamado los Happy Boys, y luego, de manera más formal, integraría la orquesta Los Peniques, en la cual conoció a quien sería su yunta musical, el excelente guarachero Cheo García.

Fue el 14 de junio de 1960 el día en que Felipe firmó su contrato con el maestro Billo en la Asociación Musical por un monto de 1.400 bolívares mensuales como base y una serie de beneficios por concepto de grabaciones, presentaciones en el interior, días feriados etc.

El día 2 de julio fue el debut de Felipe con La Billo’s Caracas Boys y su primer bolero “No vale la pena”, del compositor cubano Orlando de la Rosa, causó tal conmoción en el público que tuvo que interpretarlo tres veces.

A su vez, ese mismo tema fue su primera grabación con Billo en formato 45 rpm. Y su primer tema clásico fue “Puerto Cabello” (1960), del carabobeño Ítalo Pizzolante, de quien luego sería amigo. El ascenso en su carrera se dio a pasos agigantados logrando una popularidad que rebasó a la propia orquesta, hecho que ya le mostraba al maestro Billo que la permanencia de Pirela en la misma sería breve.

Temas como “Por la vuelta” (1960), de los autores J. Tinelli y E. D. Cadinamo, y “Para qué recordar” (1960), de la autora mexicana María Grever, fueron éxitos rotundos en ventas, situación que incrementaba las ofertas a Felipe desde otras latitudes. Rechazó varias ofertas internacionales por sugerencias del maestro Billo, alegando su juventud y falta de experiencia.

 

Felipe Pirela-Ramón Toro-Letras y Notas

 

No obstante las recomendaciones de Billo, a Felipe le hicieron la oferta de su vida y esta vez no la rechazó, el señor José Pagé, gerente de la empresa disquera Velvet, le ofreció un contrato por 50 mil bolívares y todo un plan para su internacionalización, más allá del dinero, a Pirela lo atrapó lo segundo. Una vez que el maestro Billo se enteró de la noticia, la cual Felipe no le había informado, se molestó. El maestro ya había creado su propio sello disquero y le habría gustado manejar ese proyecto de Felipe como solista.

Inicia pues la etapa de Felipe como solista y el mal augurio de muchos que apostaron a su fracaso al ya nos contar con el padrinazgo de la orquesta Billos Caracas Boys, incluyendo sus excompañeros de la orquesta.

Contra todo pronóstico comenzó a crearse la figura del ídolo y su gran primer éxito sería “Entre tu amor y mi amor” (1963) un Tango adaptado al Bolero autoría de Juan Pomati y Leopoldo Díaz Vélez, con arreglo musical de Guillermo González con la orquesta del maestro Chucho Rodríguez. Otro magistral éxito fue la canción “Únicamente tú” (1964) de Manuel Acuña con la orquesta de Porfi Jiménez. Y así una cantidad de temas exitosos que le abrieron las puertas a Felipe en muchos países, el primero fue Colombia y le siguió Puerto Rico.

 

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En un reencuentro con la orquesta Billos Caracas Boys grabó en (1966) dos temas para la historia “Sombras nada más” y “Mal querido”. De estos dos temas, el primero fue un éxito rotundo en Puerto Rico.

Pese a los triunfos de Pirela, también tuvo sus contratiempos y detractores incluyendo su propia esposa y suegra, quienes se prestaron para difamar el nombre del bolerista sirviendo de caldo de cultivo para que lo atacaran. Sin embargo, la grandeza del marabino se sobrepuso a quienes intentaron frenarlo u opacarlo. Y, muy acertadamente, el ya mencionado José Pagé lo bautizó como “El bolerista de América”.

 

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Ramón Emilio Toro Martínez (Caracas-Venezuela, 1966) es licenciado en Educación, mención Lengua y Literatura, de la Universidad de Carabobo (UC) en 1993. Es también Productor Nacional Independiente y locutor con experiencia en el desarrollo de programas radiales sobre música afrocaribeña en la ciudad de Valencia, estado Carabobo: Ciento por ciento Natural, por Lago 91.5 FM; Letras y Notas, por Salsera 96.3 FM, y Óyelo que te conviene, por RNV Región Central 90.5 FM. Es autor del libro «Letras y Notas sobre la Música del Caribe» (2020), presentado en la FILVEN Caracas 2020 (Casona Cultural Aquiles Nazoa) como el único proyecto editorial independiente de ese año. 

 

Ciudad Valencia / Foto de RT: Edicson Dávila