En el corazón de Borburata – Puerto Cabello- donde el aroma del cacao se mezcla con el salitre del Caribe, habita un hombre que no solo cultiva la tierra, sino que la transforma. Jaime Enrique Sandoval Pereira, conocido por todos como «Cunino» es un artista que ha convertido la madera y la piedra en un diario visual de la identidad afrodescendiente y la vida rural venezolana.
Nacido el 22 de diciembre de 1958, Sandoval es el vivo ejemplo del artista autodidacta. Su romance con la forma comenzó en la infancia, cuando la necesidad y el ingenio lo llevaron a fabricar sus propios juguetes de madera. Aunque la vida lo llevó por rumbos distintos —incluyendo un periodo de servicio en la Marina que lo mantuvo alejado de las gubias—, el llamado del arte fue inevitable.

La maestría del detalle: De la piedra al relieve
Si bien domina la pintura, es en la tridimensionalidad donde «Cunino» alcanza su mayor expresión. Sus manos han aprendido a leer las vetas de la madera y la dureza de la piedra sin haber pasado por academias, basándose en la observación y el respeto por el material.
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Dentro de su catálogo, destacan piezas que requieren una precisión milimétrica:
* Bastones Temáticos*: Obras de alto relieve donde aves y motivos marinos cobran vida en superficies cilíndricas.
* Trípticos de Botellas*: Composiciones complejas que le exigen hasta quince días de dedicación absoluta.
* Tambores Grabados*: Piezas funcionales que se convierten en objetos de arte mediante el relieve detallado.
«Cada pieza hay que trabajarla con mucho cuidado; es un ejercicio de precisión y paciencia», afirma el escultor, quien hoy se siente capaz de proyectar su talento hacia monumentos de escala humana o superior.

La estética de la «Negritud» y el campo
La obra de Sandoval está profundamente arraigada a lo popular y social, no desde la pancarta, sino desde el reconocimiento de sus raíces. Al ser un hombre que trabaja su propia parcela y cultiva cacao, su inspiración nace del sudor cotidiano.
Sus temáticas recurrentes —la cultura negroide, las labores en los patios de cacao y las figuras folclóricas— no son simples decoraciones; son un acto de preservación histórica. En sus esculturas, el rostro del trabajador y la esencia afrodescendiente encuentran una dignidad eterna.
Un legado de puertas abiertas
A sus 67 años, Jaime Sandoval no guarda celosamente sus secretos. Su taller es un aula abierta para los jóvenes de la comunidad y estudiantes de colegios cercanos que llegan con curiosidad. Su filosofía es simple: enseñar a quien verdaderamente quiera aprender.
Para «Cunino» el arte no es solo un oficio noble, es una herramienta de identidad. Mientras el cacao sigue secándose al sol en su parcela, él continúa tallando, asegurándose que la historia de su tierra no se borre, sino que quede grabada en la madera para las generaciones futuras.
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Vanileiby Rivas: artista plástico y poeta de Puerto Cabello, autora de la columna Arte y sentido.
Vanileiby Rivas, originaria de Puerto Cabello, Carabobo, Venezuela, es una artista plástica y poeta con formación en el área educativa y artística.
Es licenciada en Educación, Mención Artes Plásticas, egresada de la Universidad de Carabobo (UC). Ha fortalecido su faceta literaria participando en diversos talleres de poesía en el Departamento de Literatura de la UC y en el Instituto Municipal para la Cultura de Puerto Cabello.
Complementando su perfil artístico, Rivas ha desarrollado habilidades en el campo de la comunicación social, ejerciendo como presentadora en el canal Todo y más TV y como redactora en el periódico Todo y más noticias.
Ciudad Valencia/RM
Fotos: Vanileiby Rivas













