La lluvia ácida es un tipo de precipitación cuyas aguas contienen partículas de ácido sulfúrico y ácido nítrico.

Este tipo de precipitación está muy ligado a la actividad humana, particularmente a la contaminación producida por la quema parcial de los combustibles fósiles –como el petróleo y el carbón–, tanto en la industria como en el tránsito automotor.

Sin embargo, es necesario aclarar que no todas las lluvias ácidas se deben a tal contaminación. Aproximadamente, un diez por ciento de ellas es de origen natural y son producidas por la actividad volcánica

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Al hablar de quema parcial de los combustibles fósiles, queremos indicar que hay partes de estos últimos que no se consumen al ser utilizados. Esas partes, a las que técnicamente se considera como impurezas de las sustancias combustibles, se componen en su mayoría de diversos óxidos de nitrógeno y de dióxido de azufre.

Las mismas se hacen visibles cuando, en conjunto, ascienden a la atmósfera en forma de humo. En las zonas altas de la atmósfera y mediante un proceso llamado fotooxidación, reaccionan con el vapor de agua, formando partículas de ácido nítrico y ácido sulfúrico.

lluvia ácida

Estas partículas son transportadas por el viento a grandes distancias y, después de varios días o semanas, caen a tierra junto a las gotas de agua, constituyendo la lluvia ácida. Algo similar ocurre con las lluvias ácidas de origen natural: se producen cuando por efecto de una erupción volcánica asciende a la atmósfera una gran cantidad de partículas sulfurosas.

La lluvia ácida tiene efectos negativos sobre el ambiente.  El principal es la degeneración y muerte de lagos, ríos y bosques. Una degeneración y muerte lentas ya que los árboles de los bosques no perecen de una vez, sino que se debilitan paulatinamente, hasta ser presas fáciles de las enfermedades causadas por hongos o parásitos.

lluvia ácida

En cuanto a los lagos, es tal la acidez de sus aguas que en ellas la vida se torna imposible para las especies animales y vegetales.

 

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También afecta a numerosas obras pertenecientes al patrimonio cultural de la humanidad, bien sean esculturas, monumentos o edificaciones, cuando estos están hechos con materiales calcáreos como la piedra caliza o el mármol y se encuentran sometidos a la intemperie.

La expresión lluvia ácida fue acuñada en 1872 por el químico inglés Robert Angus, quien estudió los efectos de la contaminación atmosférica sobre la ciudad de Manchester durante la Revolución Industrial.

 

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la mansedumbre-Armando José Sequera-Carrusel de curiosidades-Guzmán Blanco

Armando José Sequera es un escritor y periodista venezolano. Autor de 93 libros, todos publicados, gran parte de ellos para niños y jóvenes. Ha obtenido 23 premios literarios, ocho de ellos internacionales (entre otros, Premio Casa de las Américas, 1979; Diploma de Honor IBBY, 1995); Bienal Latinoamericana Canta Pirulero, 1996, y Premio Internacional de Microficción Narrativa “Garzón Céspedes”, 2012).

Es autor de las novelas La comedia urbana y Por culpa de la poesía. De los libros de cuentos Cuatro extremos de una sogaLa vida al gratén y Acto de amor de cara al público. De los libros para niños TeresaMi mamá es más bonita que la tuyaEvitarle malos pasos a la gente y Pequeña sirenita nocturna.

«Carrusel de Curiosidades se propone estimular la capacidad de asombro de sus lectores».

 

Ciudad Valencia / Foto del autor Gerardo Rosales