Continuamos esta travesía poética antibélica de la mano de Mahmud Darwish (Galilea, Palestina, 1941-Houston, Estados Unidos, 2008), considerado el poeta nacional palestino y uno de los autores árabes contemporáneos de mayor relevancia, representante de la literatura comprometida con la justa causa de este pueblo mártir.
En 1980 fue ganador del Premio Lenin de la Paz; en 2004, del Premio Príncipe Claus de Holanda; y en 2001, del Premio a la Libertad Cultural de la Lannan Foundation, entre otros. Una decena de libros de su autoría han sido traducidos al castellano.
Darwish no solo es uno de los más grandes poetas árabes contemporáneos sino también una leyenda viva. Sus libros circulan masivamente por todos los países árabes y los estadios se llenan durante sus recitales, los cuales suelen ser acontecimientos irrepetibles que ningún palestino amante de las letras quiere perderse, y la proximidad física de su poeta es como una fiesta continua, un símbolo de la resistencia de la cultura palestina.

Cadáveres anónimos.
Ningún olvido los reúne,
Ningún recuerdo los separa…
Olvidados en la hierba invernal
Sobre la vía pública,
Entre dos largos relatos de bravura
Y sufrimiento.
“¡Yo soy la víctima!”. “¡No, yo soy
la única víctima!”. Ellos no replicaron:
“Una víctima no mata a otra.
Y en esta historia hay un asesino
Y una víctima”. Eran niños,
Recogían la nieve de los cipreses de
Cristo
Y jugaban con los ángeles porque tenían
La misma edad… huían de la escuela
Para escapar de las matemáticas
Y la antigua poesía heroica. En las
barreras,
Jugaban con los soldados
Al juego inocente de la muerte.
No les decían: dejad los fusiles
Y abrid las rutas para que la mariposa
encuentre
A su madre cerca de la mañana,
Para que volemos con la mariposa
Fuera de los sueños, porque los sueños
son estrechos
Para nuestras puertas. Eran niños,
Jugaban e inventaban un cuento para la
rosa roja
Bajo la nieve, detrás de dos largos relatos
De bravura y sufrimiento.
Luego escapaban con los ángeles
pequeños
Hacia un cielo límpido.
Mahmud Darwish.” Homenaje a las víctimas
de Gaza”, del libro No pidas perdón (2004).

A continuación tomamos algunos fragmentos relacionados con su devenir y algunos pasajes de su vida, luego de una acuciosa lectura en torno al personaje, donde podemos recrear a grandes trazos parte de su itinerario evolutivo desde el creador en ciernes, pasando por su condición de perseguido y exiliado político, su vertiginosa carrera en el difícil camino de la creación literaria, hasta llegar al sitial de honor que actualmente le corresponde en la poesía palestina.
“Clandestino en su propio país y ciudadano de segunda categoría en un Estado que le rechaza, el poeta adolescente se refugia en los libros y se lanza a la escritura al mismo tiempo que a la acción política en el seno del partido comunista. Publica su primer poemario Pájaros sin alas (1960), a los veinte años, influido aún por la poesía árabe clásica. Seguidamente publica Hojas de olivo (1964) donde se advierte el sufrimiento físico y psicológico del pueblo palestino dentro del Estado de Israel. Así, sucesivamente le sigue Tarjeta de identidad (1964) y Enamorado de Palestina (1966), donde se advierte la influencia del Mahyar y de la escuela romántica que se dejó sentir igualmente en sus contemporáneos de todo el mundo árabe. En su afán de traspasar los cánones poéticos tradicionales, la voz del poeta sirio Muhammad Al Magut resonó en el joven Darwish como la voz del presente, junto con algunos poetas occidentales como Nazim Hikmet, Louis Aragón, Pablo Neruda o García Lorca, con los que en cierto modo se identificaba; y como muchos poetas árabes se sintió fascinado por T. S. Eliot”.

Posteriormente publica los poemarios, Fin de la noche (1967), Los pájaros mueren en Galilea (1969), Mi amada se despierta (1970), “poemario donde Darwish amplía el campo simbólico incluyendo figuras del pasado y acontecimientos históricos tanto del mundo islámico como del cristiano, donde la figura más relevante es Cristo y su crucifixión en Palestina, tierra a la que pertenece nuestro poeta”. A lo que podríamos agregar que en esta tierra santa de nuevo lo crucifican como “Cristo-pueblo”. (En este orden de ideas nos atrevemos a especular que Jesús era de origen árabe palestino, tenía la tez y la cabellera oscura, nariz ancha, ojos castaños y era de mediana estatura; por tanto, muy diferente a la imagen que tendenciosamente nos han vendido de hombre blanco, caucásico, descendiente de la raza aria, rubio, alto, ojos azules, suerte de play boy, utilizada como modelo de la cultura occidental para la dominación a través de la imposición del discurso eurocéntrico).
En 1972, publica Amarte o no amarte, del que destacan los conmovedores “Salmos” y el poema “Un café a la manera de Mahmud Darwish”, que citamos al final de este largo trajinar poético contra la guerra y que resume el estado psicológico del poeta al hacer alusión, desde fuera de Palestina, a los árabes que permanecen en su tierra ocupada por el ejército sionista de Israel, mientras degusta un café.
A comienzos de los años setenta se instala en Beirut, formando parte activa del movimiento literario libanés que le reconoce su genio creador y lo estimula a continuar su proyecto de renovación cultural, siendo director de dos de las principales revistas árabes: Shuún filistiniyya y Al Kermel, cuyos archivos fueron destruidos por el ejército israelí durante el asedio a la ciudad en el año 2002.

Luego, en 1982, tras la invasión israelí del Líbano, Mahmud Darwish se consagra como uno de los más grandes poetas árabes vivos, tras ser testigo de la guerra civil libanesa, tragedia que le inspira numerosos poemas y hace que se exilie en Europa, principalmente en París, con estancias en Túnez. En esta etapa publica Elogio de la alta sombra (1983), donde el poeta parece que quisiera engañar a la infame realidad, temeroso de que el sueño que sustenta a él y a su pueblo se desvanezca como consecuencia de la interminable tragedia, producto de la guerra.
En Menos rosas (1986), sigue experimentando con la forma y con el ritmo…el héroe de estos poemas lucha hasta el límite de su capacidad, a pesar del exilio y la derrota. En 1992, sale publicado Once astros, con el que alcanza una altura poética y se embarca en un proyecto ambicioso: una epopeya lírica que libere el lenguaje poético hacia horizontes épicos. El poeta consigue despegarse del presente para encontrar en la Historia el lugar que le niegan en la tierra, dando un paso de lo relativo a lo absoluto, inscribiendo lo nacional en lo universal. En 1995, sale a la luz El Fenix mortal (2000), “dándole voz a los que nunca habla en la historia”. Los siguientes textos: El lecho de una extraña (1999), y Mural (2000), fueron compuestos no solo para ser recitados en su lengua original sino también para ser visualizados. Finalmente, en 2002 publica Estado de sitio, en 2004 No te excuses y en 2005 Como la flor del almendro.
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En el siguiente poema, con el que culminamos nuestra travesía, Darwish comparte su cotidiano ritual de beber una taza de café con cardamomo, jengibre, clavo o azafrán, interrumpido por los bombardeos del ejército sionista israelí. En el texto, el poeta se impacienta por prepararse un café antes de morir bajo la ofensiva de los Kfir israelíes: Según la crítica, “esta es la más ecuménica elegía al café, en prosa poética, que escritor alguno haya publicado sobre tal bebida: anhelo de preparar y beberse un café mientras la muerte asedia”. Entre misil y misil, nuestro poeta abre una tregua de vida en el café, y remata con estas sentidas palabras:

Te escribo
amigo Ahmed
mientras tomo mi café matinal,
lo tomo con pausas
como Mahmud Darwish…
¿Qué me cuentas Ahmed?
¿Todavía preparas el café como él
e intentas que salga
igual? O tal vez te has olvidado
del aroma del café árabe y ahora
lo tomas descafeinizado en su
lugar… Sabes Ahmed, muy pocos
de las nuevas generaciones aquí
en el campamento conocen
quién es Mahmud Darwish,
bueno son pocos algo es algo,
mejor que nada. Tampoco hay
entre ellos que sepa quién es
Edward Said, no hay entre
nosotros quien hable de los
muertos, preferimos los vivos.
La semana pasada nos visitó
un grupo alemán recién llegado
a Palestina. Pasamos junto a ellos
por la tienda de Abu Daoud ¿Lo
conoces? ¡El aroma del café
mezclado con cardamomo
llenaba los callejones como
siempre Ahmed! Me comentaron
que ese olor es el de Palestina.
Parecían muy seguros
de lo que comentaban, ¡saben
más que yo! Palestina sigue
siendo mi sueño. ¿Qué me
cuentas? ¿O es que realizar tu
sueño de emigrar a Alemania te
ha hecho olvidar a Palestina?
¿Qué me cuentas de las rubias de
Europa Ahmed? ¿Sigues
persiguiéndolas? ¿Qué, persistes
en convencerles que nuestra
cultura es la mejor? ¿O has caído
ya en el amor de alguna de ellas?
(Bueno, enamorarse no es malo)…
Al parecer nos hemos
acostumbrado a los callejones y
los vivimos…¡Claro, llevan
nuestras esperanzas y sueños,
nuestras iras y nuestras
desesperaciones! ¿¡También
hemos oído las historias de la
gente detrás de los muros finos,
queramos o no queramos!? El
amigo Husein no solo está
enamorado, sino también apoya
a los enamorados, para no estar
él solo…Así que abrió un
comercio al principio del
campamento, frente al cine Al-
Sharq (que ahora es
supermercado) Husein vende
regalos para los enamorados:
Perfumes, rosas rojas, Kufiyas
(se venden mucho) están de
moda y ahora las hay de colores:
Azul, rosa, violeta, amarillo…
¿¡Te puedes imaginar Ahmed
una REVOLUCIÓN VIOLETA!?
¿Será para el amor o para la
libertad? ¿O puede que cambie
nuestros tejados de zinc a
cemento? Estamos bien, todavía
tenemos esperanzas y
sufrimientos… Cuéntame ¿Qué
hay de tu vida?
A propósito me estoy volviendo
loco ¿Cómo pudiste subir el
frigorífico a tu casa siendo la
escalera tan estrecha?… Era un
milagro!
Mahmud Darwish. “Un café a la manera de Mahmud
Darwish”, del libro Amarte o no amarte (1972).
(Continuará). ¡Salud, Poetas!
***
Mohamed Abí Hassan (El Tigre, 1956). Poeta, artista visual y editor independiente. Licenciado en Educación, Mención Artes Plásticas (cum laude), por la Universidad de Carabobo (UC). Ha ejercido la docencia en la UC y en la Universidad Arturo Michelena. Ha sido colaborador en las revistas Poesía y La Tuna de Oro (UC). Primer Premio II Bienal de Literatura Gustavo Pereira, Mención Poesía 2013; Primer Premio IV Bienal de Literatura José Vicente Abreu, Mención Poesía 2016; Primer Premio Concurso Nacional del II Festival 3.0 de Historias Comunales Ramón Tovar (2022).
Formó parte de la Comisión Rectoral del Encuentro Internacional de Poesía de la UC. Coordinó el Taller de Formación de Cronistas Comunales en Mariara, estado Carabobo, auspiciado por el Minci, la Revista Nacional de Cultura y el Centro Nacional de Historia. Actualmente se desempeña como facilitador de talleres de iniciación en la creación literaria, así como talleres sobre patrimonio histórico.
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