La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, promueven desde el año 2003 el Día Mundial para la Prevención Contra el Suicidio, que se celebra cada 10 de septiembre, con el fin de concienciar a la población mundial sobre la importancia de la vida. En este sentido, la OMS promueve la campaña «SEPTIEMBRE AMARILLO», vinculada a la prevención del suicidio durante el mes de septiembre.

Cifras recientes arrojan que el suicidio es la segunda causa principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años y el 79% de todos los suicidios se produce en países de ingresos bajos y medianos.  Según la OMS, 800.000 personas se suicidan cada año, representando 11,4 muertes por cada 100 mil habitantes ¡Existiendo un suicidio cada 40 segundos! Más que las víctimas de guerra o catástrofes naturales.

Esta campaña escoge el color amarillo porque en 1994 fue fundado el programa Yellow Ribbon (Cinta amarilla) por los padres y amigos de un adolescente brillante, divertido y amoroso de nombre Mike Emme (1977-1994), quien lamentablemebnte se quitó la vida.

 

«Septiembre amarillo» muestra que el suicidio se puede Prevenir

A pesar de lo frecuente que es en los tiempos modernos hablar sobre este tema, existen algunos mitos y tabúes que siguen envolviéndolo. Frases como “El que lo va a hacer, no lo dice”,  son muestras de un falso mito, ya que de cada 10 personas que se suicidan, 9 de ellas dijeron claramente al menos a un conocido sus propósitos, y la otra persona dejó entrever sus intenciones de acabar con su vida.

Cabe resaltar que el suicidio no suele ser el resultado de un único evento, sino de múltiples factores que se entrelazan: trastornos de salud mental como la depresión, el consumo de sustancias como el alcohol y las drogas; el aislamiento social; la falta de redes de apoyo; antecedentes familiares de suicidio; haber sido víctima de abuso, violencia o trauma y factores del mundo digital, como el ciberacoso o el ciberbullying.

Expertos en el tema, aseguran que el suicidio puede prevenirse ya que la mayoría de las personas que lo cometen no quieren realmente terminar con sus vidas, sino que buscan alivio del intenso dolor emocional que están experimentando. Es por eso que, «Septiembre Amarillo» busca romper el silencio, escuchar sin juzgar, promover la empatía y alentar a pedir ayuda profesional. Detectar las señales de alerta debe ser motivo de consulta y acompañamiento.

 

Ciudad Valencia / Lourdes Henríquez