Sesión Especial por el “Chema” Saher

El Concejo del Municipio Miranda del estado Falcón realizó el pasado 23 de marzo, una Sesión Especial, con motivo de la conmemoración de los 59 años de la siembra del joven revolucionario José Manuel “Chema” Saher con Héctor Pérez (Greco) como orador de orden.

La misma contó con la participación de un gran número de revolucionarios de la llamada “Vieja Guardia” y público en general, quienes, entre saludos y consignas, recordaron la vida y trayectoria del “Chema”.

Muchas son las publicaciones que se han realizado sobre éste mítico y emblemático revolucionario entre los que destacan:

1. SEAMOS COMO EL “CHEMA”. De Editorial IPASME.

2. INSURGENCIA GUERRILLERA EN VENEZUELA. REVISTA NUESTRO SUR. DEL MINISTERIO DEL PODER POPULAR DEL DESPACHO DE LA PRESIDENCIA Y SEGUIMIENTO DE LA GESTIÓN DE GOBIERNO. El Centro Nacional de Historia, en su número sobre la insurgencia guerrillera en Venezuela dedica las páginas 87 a la 114 de Néstor Rojas: “José Manuel Saher: un acercamiento al imaginario de la lucha armada en Venezuela”

Fundación Editorial El Perro y la Rana. Memorias del Frente Guerrillero “José Antonio Páez” recoge anécdotas de la vida del Chema Saher.

Sobre este tema, el escritor y periodista Orlando Oberto Urbina publicó un escrito:

José Manuel Saher Eljuri “El Chema Saher”, nació en la ciudad de Coro un 28 de junio de 1942, y murió asesinado el 23 de marzo de 1967 en las Montañas de “El Bachiller”, donde operaba el frente guerrillero “Ezequiel Zamora”. Su padre, Pablo Saher, fue un destacado dirigente político de Acción Democrática, en el estado Falcón.

La formación familiar del joven José Manuel Saher Eljuri   “El Chema Saher” fue perfilando las características de un líder en las luchas sociales que se fueron cristalizando en su juventud con su participación en el inicio del desarrollo de las luchas estudiantiles en el liceo “Cecilio Acosta”, donde llegó a ser presidente del centro de estudiantes.

 

TE INTERESA: VENEZUELA: LA OCUPACIÓN SILENCIOSA | LEOPOLDO PUCHI

 

El 23 de enero de 1958 amaneció con una esperanza que se construyó con sacrificios, acumulación de fuerzas y unidad de los partidos políticos, clero, estudiantes, obreros, es decir, el pueblo que derrotó la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez. Para la época, ya el joven “Chema Saher” contaba con 16 años de edad, y entre sus amigos y condiscípulos se da a conocer por su talento y fogosidad.

El Chema Saher funda la juventud del MIR en el estado Falcón. Al culminar su bachillerato, ingresa a la Universidad Central de Venezuela, en la facultad de Economía. Abandona los estudios para incorporarse al movimiento guerrillero que se organizaba en las montañas de la sierra de Falcón. Se incorpora a la guerrilla contra el gobierno de Rómulo Betancourt (1959-1964) en un destacamento que funcionaba en las montañas de la Azulita, en Mérida. Luego es trasladado a la sierra de Coro donde se incorpora al Frente Guerrillero José Leonardo Chirino, y actúa como asistente del comandante Douglas Bravo, con quien había compartido luchas estudiantiles en el liceo “Cecilio Acosta”.

En un encuentro con el ejército, Chema Saher es capturado y trasladado a Coro y luego al Cuartel San Carlos en Caracas, en la prisión militar, donde es condenado por el Consejo Permanente de Guerra de Caracas a 18 años de prisión por Rebelión Militar junto a Fabricio Ojeda, Antonio Lunar Márquez, Luben Petkoff y nueve guerrilleros más, el 01 de diciembre de 1962.

En una carta en la que da a conocer a la opinión pública (08-02-1963) expresa a su padre: “Yo siento en lo más hondo esta conducta tuya. Es claro que a Rómulo Betancourt y a Briceño Linares no les preocupa verte hundido a su lado, ello es natural, pero a mí me duele ancestralmente por ser tu hijo. Imagina el impacto en mi espíritu cuando fui esposado y amarrado. Y después de andar así durante más de 15 horas por desfiladeros pantanosos y bajo incesante lluvia, llevado a tu presencia en el Comando de Operaciones que me apresó, y la repugnancia que experimenté cuando el Fiscal Militar se basó contra mí en testimonios tuyos”. En este pequeño extracto le recrimina a su padre, quien para ese tiempo era gobernador del estado Falcón.

Ahí se encuentran las dos visiones y actitudes enfrentadas entre gobernador y guerrillero, lo mismo decir entre padre e hijo.

Al año de estar preso en el Cuartel San Carlos, el Chema Saher es sacudido por la noticia de los fusilamientos de dos estudiantes universitarios: Víctor Manuel Quiñonez Martínez y Luís Manuel Díaz Rodríguez en la finca Jamucuparo del estado Falcón, por lo cual el periodista Raúl Zurita Daza, en su libro “Víctimas de la Democracia Representativa en Venezuela” señala que fueron asesinatos sin precedentes, los que ocurrieron aquel día 3 de octubre de 1963. Un grupo de policías pertenecientes a la Dirección General de Policía (DIGEPOL), es decir, la policía política del gobierno de Rómulo Betancourt, al mando de Antonio Acosta, jefe de la DIGEPOL en el estado Falcón, mediante un operativo detuvieron en las cercanías del fundo Jamucuparo (ubicado en la carretera Morón–Coro, a la altura del caserío Píritu) a los estudiantes universitarios Víctor Quiñonez y Luis Rodríguez Díaz. Del sitio de la detención los llevaron al fundo, y delante de la familia Rodríguez, dueños del fundo Jamucuparo, los fusilaron y los enterraron en el patio de la casa

En una carta que José Manuel Saher “El Chema Saher” le envía a su padre, denuncia la presencia del imperialismo norteamericano y la CIA en suelo venezolano. Su padre el gobernador Pablo Saher realiza gestiones ante el presidente Betancourt, y logra que indulten al Chema Saher aquel 10 de marzo de 1964 con la condición de salir del país rumbo al exilio. Saher huye a Inglaterra y reanuda estudios universitarios.

En 1965, el Chema se aparece en la Habana para participar en la “Conferencia Tricontinental”, donde se reúnen revolucionarios de América, Asia, África a fin de coordinar estrategias de lucha. Su padre, el gobernador Pablo Saher, trata de convencerlo de lo “estéril de su lucha”, pero la convicción y fortaleza ideológica de Chema es consciente y firme. Regresa a Venezuela en un desembarco clandestino que se realiza entre las costas de Chichiriviche y Tucacas en 1966 para internarse e incorporarse a la lucha guerrillera en la sierra de Falcón.

En un encuentro con el ejército, Chema Saher es capturado y trasladado a Coro y luego al Cuartel San Carlos en Caracas, en la prisión militar, donde es condenado por el Consejo Permanente de Guerra de Caracas a 18 años de prisión por Rebelión Militar junto a Fabricio Ojeda, Antonio Lunar Márquez, Luben Petkoff y nueve guerrilleros más, el 01 de diciembre de 1962.

Chema Saher pasó del frente guerrillero “José Leonardo Chirino” al frente “Ezequiel Zamora”, después del desembarco en la costa de Falcón, y se enrumba a la sierra, donde en Iracara está la jefatura del frente guerrillero “José Leonardo Chirino”. Allí se le asigna la tarea de fundar el frente “Ezequiel Zamora”, asumiendo la responsabilidad de tercer comandante, y la jefatura del destacamento “Heriberto Cartagena” en las montañas de El Bachiller entre los estados Miranda y Guárico.

En los primeros días del mes de marzo de 1967, Chema resulta herido en un enfrentamiento con el ejército, y sus camaradas envían correos para que reciba la atención médica requerida. La dirección revolucionaria comisiona al médico y combatiente “Chino Ovalles”, quien se traslada a la montaña el Bachiller y consigue al Chema protegido por los campesinos. Le presta los primeros auxilios médicos, se queda con él y envía a Julio Romero Anselmi, mejor conocido como “Sivira” para buscar ayuda. Sus camaradas envían correos para que reciba la atención médica requerida y trasladar al Chema a Caracas.

Julio Romero Anselmi es detenido en Caracas, delata a los compañeros al enemigo, y los guía hacia donde se encontraban el Chema Saher y el médico Ovalles, siendo asesinados ambos el 23 de marzo de 1967. En un Jueves Santo, los compañeros fueron martirizados por las fuerzas de la oscuridad al servicio del poder. El cadáver, según algunos biógrafos, le fue entregado a su padre. El pueblo falconiano, así como sus familiares y amigos, y algunos dirigentes revolucionarios acompañaron al Chema. En aquella oportunidad existía Unión Para Avanzar (UPA), y el joven Jose Vicente Beujon dio aquel discurso de despedida. En el camino al cementerio se cruzó el féretro de Chema Saher con la procesión del Nazareno, y otros dicen que apareció una avioneta lanzando una cantidad de panfletos que decían: comandante, ten la plena seguridad que te acompañamos hasta tu última morada.

A 57 años del vil asesinato de José Manuel Saher Eljuri, todavía suena el campanario contra los que asesinan y torturan al pueblo por denunciar y decir la verdad, mientras los que lo saquean andan libres entre la impunidad y la complacencia del poder. El poeta Luis Alfonso Bueno señaló, entre muchas cosas bellas: “No debemos confundir este dolor con la tristeza; Chema, si viviste por la alegría del que ha soñado con estrellas muy altas, que la tristeza no sea asociada jamás a tu nombre».

 

TE INTERESA LEER:     

“El Chema” Saher y la responsabilidad histórica | Gustavo Vásquez

 

Coordinación de Formación Ciudad Valencia

Ciudad Valencia/DG