Del Medanal venimos-José David Capielo- Freddy Gil González
José David Capielo autor de la columna Del Medanal Venimos

El pasado martes 06 de agosto se conmemoraron 128 años del nacimiento del poeta Andrés Eloy Blanco. En su memoria realizaré esta pequeña reseña sobre la vida y obra de este excepcional venezolano. Vayamos pues al encuentro con este gran poeta nacional, cumanés de origen y sus aportes principales  dentro de su tránsito vital y su obra poética popular comprometida.

Andrés Eloy Blanco Meaño, nació en la ciudad de Cumaná estado Sucre, en 1896. Hijo del médico Luis Felipe Blanco Fariñas y Dolores Meaño Escalante de Blanco. En 1909 se traslada a Caracas y estudia en el Colegio Nacional, a cargo del profesor Luis Ezpelosin. En 1911 publica 3 poemas en el diario “El Universal”. Ingresa a la UCV a estudiar Derecho y aún siendo estudiante en 1914, en pleno régimen gomecista, lo envían a prisión por protestar el cierre de la universidad. Con su poema “Canto a la espiga y al arado” es premiado en los II Juegos Florales de Ciudad Bolívar. En 1919 se gradúa y luego ejerce como abogado. Su poemario contentivo de “Tierras que me oyeron”, “Zumo de Corazón”, “Nombre de Mujeres” y “Sed Tengo”, es editado en 1921. En 1922 publica en Madrid la novela “Los claveles de la puerta” y con su “Canto a España” obtiene el premio auspiciado por la Academia de la Lengua Española. En 1924 es electo miembro correspondiente de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras.

Luego vendría una etapa oprobiosa donde Juan Vicente Gómez ordena su detención en 1928, primero en La Rotunda y al año siguiente trasladado a Puerto Cabello al Castillo-prisión San Felipe (luego nombrado Libertador). En la prisión sufre infinidad de privaciones, y desmanes al permanecer aislado y encadenado. También en momentos, formó parte de la “Universidad Popular” que daba clases a los presos políticos. En 1932 lo excarcelan, por motivos de salud y es “confinado” en las poblaciones de Timotes y Valera. Cuando le permiten regresar a Caracas, le prohíben publicar y ejercer su profesión. En esta dura etapa para el poeta y su familia, produjo los poemas “Baedeker 2000”, “Barco de Piedra” y la “Juanbimbada”. Luego en 1934 publica “Poda”, con los poemas “Las uvas del tiempo” y “La renuncia”, de  gran contenido popular.

Luego de la muerte de Gómez a finales de 1935, vendría una etapa de gran participación política y protagonismo indiscutible de Andrés Eloy Blanco. La voz del poeta llenó la calle y se metió en el cerebro y las entrañas del pueblo. Nadie les había hablado hasta ahora en sus mismas palabras, ni con sus mismas angustias. Su participación política para muchos, fue un “frenazo” a su obra poética. Vendría la etapa del general Eleazar López Contreras (1936-1940), electo por el Congreso, quien gobierna con algunas libertades, pero con el autoritarismo castrense del pasado reciente. Luego asumiría la presidencia el general Isaías Medina Angarita (1941-1945), quien igualmente instrumenta una mayor apertura con la legalización de los partidos políticos y amplía la participación nacional en la industria petrolera (“Fifty-Fifty”), aun cuando no admitió la elección directa de gobernantes. Acá se daría el episodio del 18 de octubre (1945), donde “Acción Democrática” (AD), organización donde el poeta Andrés Eloy estuvo entre sus fundadores, unió esfuerzos con un sector militar joven descontento con sus mandos, y dan un golpe de Estado derrocando a Medina Angarita, constituyendo una Junta de Gobierno, que con bastante sectarismo y exclusión, se elaboró una nueva Constitución Nacional (1947) y se convocó a elecciones generales, con la participación directa del electorado habilitado (1948).

Es electo como presidente de la república el escritor Rómulo Gallegos de AD, en febrero de 1948 y dura apenas 9 meses en el poder, ya que el 24 de noviembre de ese mismo año es derrocado, por otra Junta Militar, donde algunos de sus integrantes, fueron complotados del año 1945. Andrés Eloy Blanco había sido nombrado Canciller y le sorprendió el golpe de Estado estando en funciones, en la sede de la ONU. El poeta debió marchar al exilio radicándose en México desde 1949. Fue obvio el apoyo de los EEUU a  esta asonada, que colocó definitivamente a las oligarquías criollas al frente, con apoyo de las transnacionales petroleras, repartiendo solo las migajas a la clase obrera y al pueblo todo. Esa dictadura militar duraría los próximos diez años.

Todas estas circunstancias debieron haber afectado mucho al poeta, ya quebrantado de salud por los carcelazos, junto a la tristeza de haber visto morir a su padre, dos hermanas, un hermano y finalmente a su progenitora. El poeta se había casado en 1947 con Liliana Iturbe, junto a quien procrearon sus dos hijos Luis Felipe y Andrés Eloy, relativamente pequeños, quienes le acompañaron al exilio. En 1953 logró sobrevivir a un infarto al miocardio. Su producción poética en el exilio está resumida en su poemario “Giraluna”, que incluye: “La hilandera”, “Mar Caribe”, “Despedida a Francisco Pimentel (Job Pim)”, “Canto a los hijos”, “Silencio”, “Los hijos infinitos”, “Confesión”, Elegía a la madre”, “Coloquio bajo el olivo”, entre otros muchos poemas.

Murió en Ciudad de México en la madrugada del día 21 de mayo de 1955, cuando un carro impactó violentamente el vehículo en donde se trasladaba. Producto del choque el poeta tuvo fractura del cráneo falleciendo casi al instante. En su poema “Confesión”, revela parte de sus visiones en su condición de exiliado político: “Más vale que os confiese de la mejor manera/ lo que, quien sabe cómo, va a contaros cualquiera;/  sabed que soy poeta, hijos míos, un hombre/que nombra y que camina, sin camino y sin nombre…/yo soy lo que ha quedado del saqueo de la vida:/la puerta de la casa de la llave perdida./Soy la hoja quemada que el incendio nos deja/y en la primera brisa danza un poco se aleja;/ soy la amargura anónima de las almas sin dueño/que vivieron de un canto, de un dolor y de un sueño”…”.

Su noble condición humana, su caballerosidad, su adhesión a la causa de la libertad y la democracia, que le costó cárceles, confinamiento, el destierro y la vida, su humor, su elocuencia y sensibilidad popular, quedó como legado para la posteridad. Sus restos fueron repatriados poco después de su muerte y enterrados bajo vigilancia policial. En 1973 se editaron sus Obras Completas en 10 volúmenes y el 2 de julio de 1981 fue ingresado al Panteón Nacional.

 

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Terminaré diciendo que con lo indagado, llegué a entender más, el porqué nuestro cantor revolucionario Alí Primera, se refería en uno de sus exitosos trabajos discográficos (“Cuando nombro la poesía”. 1977), en forma expresa y dolida, a “la traicionada poesía de Andrés Eloy”.

 

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José David Capielo Valles es ingeniero agrónomo y magíster en Desarrollo Rural, egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Campus Maracay. Nacido en Coro, estado Falcón, en 1949. Es docente jubilado de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), Núcleo Canoabo (2016). Es locutor, comunicador alternativo y colaborador de Ciudad Valencia desde 2014.

La Universidad Politécnica Territorial de Falcón “Alonso Gamero” (UPTAG) publicó digitalmente, en noviembre de 2023, su libro “Del Medanal Venimos. Un ensayo autobiográfico reflexivo”.

 

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