Tortitas de calabacita

Elegir tortitas de calabacita huevo y queso para la última comida del día aporta grandes beneficios al organismo antes de ir a dormir. En primer lugar, este vegetal está compuesto en su gran mayoría por agua. Por lo tanto, te permite comer una porción abundante y quedar satisfecha sin aportarle al cuerpo un exceso de calorías o carbohidratos pesados.

A diferencia de las comidas altas en grasas o harinas refinadas, la calabacita se procesa de forma rápida en el estómago. En consecuencia, esto previene la pesadez nocturna y favorece un descanso verdaderamente reparador. Asimismo, al combinarse con huevo y queso, el platillo suma proteínas de alto valor biológico. Finalmente, estos nutrientes ayudan a la recuperación muscular y mantienen estables los niveles de glucosa en la sangre durante las horas de ayuno nocturno.

 

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Ingredientes para tortitas de calabacita

  • 2 calabacitas medianas.
  • 1 huevo.
  • 1/2 taza de queso rallado (puedes usar mozzarella, queso fresco o el que prefieras que derrita bien).
  • 3 cucharadas de avena molida o harina integral (para dar consistencia).
  • Sal, pimienta y ajo en polvo al gusto.
  • 1 cucharadita de aceite de oliva (para el sartén).

 

El paso a paso para que queden bien crujientes

El secreto para que las tortitas de calabacita, huevo y queso no se desarmen y queden doradas es controlar la humedad natural de la verdura.

  1. Ralla las calabacitas utilizando la parte gruesa del rallador de cocina. Coloca la verdura rallada en un colador limpio, añade una pizca de sal y déjala reposar unos tres minutos. Con la ayuda de tus manos o un paño limpio, presiona con fuerza para exprimir y retirar todo el exceso de agua posible. Entre más seca quede la calabacita, más crujientes serán las tortitas.
  2. En un tazón amplio, mezcla la calabacita escurrida, el huevo, el queso rallado y las cucharadas de avena molida. Condimenta con la sal, la pimienta y el ajo en polvo. Revuelve muy bien con un tenedor hasta obtener una masa maleable y homogénea.

 

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3. Calienta un sartén antiadherente a fuego medio-bajo y añade la cucharadita de aceite de oliva. Con una cuchara grande, toma porciones de la mezcla, colócalas en el sartén y aplánalas sutilmente para darles forma de tortita circular.

4. Cocina durante unos 4 minutos por lado. Sabrás que es momento de voltearlas cuando notes que los bordes se ven firmes y dorados, y el queso comience a derretirse. Dales la vuelta con una espátula y cocina un par de minutos más del otro lado.

Sírvelas de inmediato acompañadas de una ensalada fresca de tomate, un toque de yogur griego sazonado como aderezo o disfrútalas solas. Es una cena rápida, limpia y rendidora que demuestra que comer sano y delicioso toma menos de quince minutos.

 

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Fuente: Gastrolab

Ciudad Valencia/LA/DG