Amigas y amigos, constructores de sueños, forjadores de esperanzas: Los días 17 y 27 de octubre los venezolanos celebramos un aniversario más de dos instituciones vinculadas a la promoción, divulgación y democratización de la memoria histórica. Nos referimos al Centro Nacional de Estudios Históricos (CNEH) y al Centro de Estudios Simón Bolívar (CESB).
Estas instituciones han realizado notorias contribuciones en el marco del debate académico historiográfico sobre nuestra historia, con una destacada producción editorial que busca sumar nuevos elementos al análisis de nuestro devenir como nación.

Solo la independencia política
No cabe duda de que la llegada del Comandante Chávez a la Presidencia de la República significó, entre otros aspectos, una revolución en la forma como los venezolanos percibían y valoraban su pasado.
Con su particular estilo pedagógico, Chávez introdujo en la cotidianidad de su accionar político referencias a hechos y personajes de la historia nacional y nuestroamericana, promocionando la idea de que las luchas del pasado contra la dominación y la explotación, y en favor de la independencia, la libertad y la igualdad, encontraban continuidad y vigencia, con matices y circunstancias distintas, en las luchas del pueblo venezolano y nuestroamericano en el siglo XXI.
DEL MISMO AUTOR: MANUEL PIAR OTRA VEZ
Tal perspectiva tenía implícita la idea de que lo alcanzado militarmente con el triunfo en la Batalla de Carabobo fue solo la independencia política, pero que la emancipación, entendida esta última como la realización plena de las aspiraciones por las que había luchado el pueblo venezolano, incluyendo la liberación absoluta de toda subordinación y sometimiento nacional o extranjero, era una tarea por realizar.
La premisa de que las luchas de hoy son continuación de las libradas en el pasado supone la idea de que la historia es un proceso sin solución de continuidad en el que las aspiraciones de los sectores populares no alcanzaron posibilidades de realización o fueron presentadas como conquistas de otros sectores: generalmente vanguardias políticas, civiles o militares, que se abrogaban la representación popular al tiempo que traicionaban sus anhelos.
Dos ejemplos podrían avalar la afirmación: la ruptura de la unión grancolombiana ha sido presentada por cierta historiografía como el resultado del deseo de los venezolanos de zafarse de la subordinación y dependencia del gobierno establecido en Bogotá en defensa de la venezolanidad.
Sin embargo, visto con atención, es posible afirmar que más allá de los indudables retos y dificultades que encerraba ese proyecto de integración, lo que se impuso al final fueron los intereses de la oligarquía venezolana, la cual, junto al caudillismo militar, utilizó esas dificultades para hacer valer sus intereses.
En la nueva República, los negros continuaron esclavizados, los pardos alcanzaron una “igualdad” determinada por la condición económica (régimen electoral censitario) y los indígenas continuaron demandando el respeto a su tierra y su cultura. El llamado Proyecto Nacional fue la expresión de una nación de propietarios.
Otro tanto puede decirse de la Guerra Federal. Tras el cruento proceso, los sectores populares no alcanzaron la anhelada justicia social e igualdad por la que lucharon, sino que, incluso, fueron relegados del proceso histórico. Los nuevos amos del poder, surgidos de la contienda bélica, revestidos con el discurso liberal y hablando en nombre del pueblo, también los traicionaron y desconocieron.
Para contribuir al debate sobre estas visiones, develar otras realidades y presentar nuevas perspectivas de análisis historiográfico nacieron precisamente estas instituciones: el CNEH y el CESB. No para cambiar la historia como tendenciosamente se afirma, sino para ampliar el espectro de análisis y debate.
La historiografía no es neutral, es un campo de batalla por asentar miradas y posiciones sobre el pasado que permitan comprender y explicar el presente; así lo enfatizaba el maestro Federico Brito Figueroa: “¿Neutralidad en la historia? No, no la hay ni siquiera en la selección del tema a investigar, mucho menos en la reconstrucción del pasado o interpretación del presente”.
Son los combates por la historia, como diría Lucien Febvre, los que han orientado en estos años la realización de congresos, seminarios, simposios, foros, ediciones de libros, han sido promovidos por estas instituciones, como contribución al fortalecimiento de la conciencia histórica.
Pueblo protagónico

A instancias del presidente Hugo Chávez, el 17 de octubre de 2007, fue creado el CNEH (inicialmente Centro Nacional de Historia), institución que ha promovido durante dieciocho años una labor de democratización de la memoria histórica, patentizada, entre otros elementos, en la publicación de más de un centenar y medio de libros, folletos y facsímiles que dan cuenta de una labor de promoción e impulso de los debates historiográficos.
Entre estas publicaciones merecen especial mención la Revista Memorias de Venezuela y el Diccionario Memorias de la Insurgencia. La primera, revestida de una concepción pedagógica, presenta pequeñas visiones sobre nuestro proceso histórico, personajes, lugares, hechos, cultura, que tienen como propósito divulgar hechos del pasado y estimular la investigación y el debate.
La segunda, producto de una labor de investigación en fuentes que resguarda el Archivo General de la Nación (AGN), ha permitido mostrar la actuación de hombres y mujeres de nuestro pueblo a quienes se les siguió durante la colonia juicios en las llamadas Causas de Infidencia. La revisión y estudio de estos procesos ponen en entredicho la tesis, propagada por cierta historiografía, de una colonia apacible, devota del rey y satisfecha con el orden colonial.
La otra institución que ha sumado su concurso al proceso de democratizar la memoria histórica ha sido el CESB, creado a instancias del presidente Nicolás Maduro el 27 de octubre de 2020. En estos cinco años, el CESB ha destacado por la capacidad organizativa y gerencial de su equipo, que lo ha hecho tener en su haber la organización de eventos como el Foro Internacional Carabobo siglo XXI.
Asimismo de los desafíos de la Independencia; los Coloquios Internacionales Bicentenario de la Batalla de Pichincha, Junín y Ayacucho, Bicentenario de la entrevista entre Bolívar y San Martín, Coloquio Bicentenario de la creación de Bolivia, así como las últimas ediciones del Congreso Nacional e Internacional de Historia en los estados La Guaira y Miranda.
También se han digitalizado obras de gran valor para el proceso de investigación histórica como las Memorias del General Daniel Florencia O`Leary, que puede ser consultada, junto a todas sus publicaciones, en su página web: cesimonbolivar.com.ve
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En un esfuerzo por ampliar el conocimiento de nuestro pasado se organizó el Diplomado Vida y Obra del Libertador Simón Bolívar que ya cuenta con dos cohortes presenciales y una virtual, en la que han participados miles de compatriotas animados por el deseo de conocer más sobre la vida del Padre de la Patria, no solo desde la visión de los especialistas, sino desde la mirada de un pueblo protagónico que encuentra y valora en sus espacios de convivencia signos y elementos patrimoniales que reflejan la vida y obra del Grande Héroe.
En estos días de aniversarios vaya nuestra salutación y reconocimiento a estas insignes instituciones, a su muy profesional y destacado personal, al presidente del CNEH, Omar Hurtado Rayugsen, y al presidente del CESB, Alejandro López; y augurarles el mayor de los éxitos en los nuevos retos y tareas que demanda el combate por el fortalecimiento de la conciencia histórica. ¡Felicidades!
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Ángel Omar García González (1969): Licenciado en Educación, mención Ciencias Sociales, y Magister en Historia de Venezuela, ambos por la Universidad de Carabobo, institución donde se desempeña como profesor en el Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Educación. En 2021 fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Alternativo por la Columna Historia Insurgente del Semanario Kikirikí. Ganador del Concurso de Ensayo Histórico Bicentenario Batalla de Carabobo, convocado por el Centro de Estudios Simón Bolívar en 2021, con la obra “Cuatro etapas de una batalla”. Es coautor de los libros “Carabobo en Tiempos de la Junta Revolucionaria 1945-1948” y “La Venezuela Perenne. Ensayos sobre aportes de venezolanos en dos siglos”.
Ciudad Valencia / RN












