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Sobre las tareas escolares y su vinculación con el aprendizaje contextual de la lengua resulta relevante una familia o un hogar y además, una comunidad que valore el lenguaje no solo como sistema, sino que propicie escenarios donde el niño o el joven hable, escuche, lea y escriba (procesos psicolingüísticos básicos) en y para diferentes situaciones discursivas, y que también genere otros espacios donde el estudiante dé muestras de conocimientos específicos sobre su lengua.

Categorizo el hogar como el espacio vital que conforman madre, padre, abuelos, toda la esfera significativa consanguínea o no que vive con el niño o niña; y la comunidad, la esfera significativa extendida —el entorno—, que puede ser una casa donde se ofrece un servicio de tareas dirigidas, un aula hospitalaria (a la vez escuela y comunidad), un consejo comunal, una comuna o cualquier otra organización comunitaria o instancia del poder popular.

 

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La escritora Laura Antillano pone el acento en la relación entre comunidad y comunión: “El agrupamiento en comunidad es lo que hace la idea del nosotros. La unión de varias personas como grupo, como conjunto. La solidaridad alrededor de un proyecto común”. (1) En el caso que nos atañe, el proyecto común es la educación.

El solo reconocimiento del valor no es suficiente, es necesario que el hogar y su entorno se impliquen activamente en las actividades de estímulo y actuación de su competencia social, que incluye indefectiblemente su competencia comunicativa. Además, debe saberse que el aprendizaje no se inicia con memorizar normas o conceptos gramaticales, sino que supone la conexión entre los procesos psicolingüísticos con diferentes tipos de situaciones comunicativas con diferentes propósitos.

El Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPE) considera a la familia “el primer agente educador de los niños” y estimula a que “escuela y familia trabajen de la mano”. Recomienda que se proporcione en las casas espacios serenos para estudiar, así como mantenerse informado sobre las actividades de la escuela. Y en este punto, en articulación con las escuelas, los voceros comunitarios de educación o de formación pueden hacer mucho al respecto.

 

Escuela, Hogar y Comunidad: tríada en la gestión de aprendizajes

Ahora bien, para que la escuela no recorra un camino en una sola dirección y en casa, el camino se convierta —en algunos casos— en un andar agotador tras la pista de la escuela, que solo obtiene respuestas en las esperadas evaluaciones, es estimable que escuela, hogar y comunidad, se conviertan en una tríada en la gestión de los aprendizajes, en plural, porque aprenden los estudiantes, la escuela, el hogar y el entorno. Por supuesto, la escuela como expresión del Estado Docente, tal como fue ideado por Luis Beltrán Prieto Figueroa: “el Estado interviene, por derecho propio, en la organización de la educación del país, y orienta, según su doctrina política, esa educación…” (2).

Es sabido que, desde el MPPE, se han realizado consultas (por ejemplo, sobre La Calidad Educativa 2014-2015), y más recientemente en este 2025, sobre aspectos curriculares, sería importante conocer los resultados de la gestión compartida (participativa, dialogante) escuela-comunidad. Se tiene conocimiento de esas iniciativas, sin embargo, a mi modo de ver, deberían divulgarse más para que tengan mayor alcance, y así con las singularidades de cada escuela y contexto, se puedan tomar como referencia por ser investigaciones realizadas y propuestas educativas satisfactorias.

Si la acción educativa no transforma realidades, y esas realidades no están al servicio del bien común, sino que sigue la senda de la escuela como transmisora del saber enciclopédico, es una educación que no evoluciona; si, además, se deja avasallar por dispositivos tecnológicos sin una mediación crítica, solo por la razón instrumental o por el discurso de la vigencia, excelencia y eficiencia ¿al servicio de qué modelo social y político?

La racionalidad educativa crítica aplica la tecnología sin opacar el potencial transformador de la escuela, y sin que se aniquile el saber pedagógico y humano de la interacción aprendiente. Las tecnologías de la comunicación y de la información comportan realidades que no se pueden obviar, pero tampoco debemos convertirlas en las protagonistas que dirigen la escena educativa. Ningún robot puede sustituir a un docente: el afecto, la complicidad, entre otras manifestaciones, así como propiciar la creatividad, la seguridad en sí mismos, la autoestima, se da entre humanos.

 

¿Cómo desarrollar la competencia comunicativa en el hogar y en la comunidad?

Como se expresó anteriormente, es imprescindible la formación de los adultos significativos en los procesos de aprendizaje, sin que eso implique una gran experticia y muchas horas de estudio. En principio retomar la lectura, la discusión o debate argumentado; leer en los distintos formatos y en el sentido más amplio de lo que esto significa; escribir con sentido en las diferentes ocasiones que esto lo amerite.

Cada familia y/o comunidad puede hacer un inventario de las situaciones donde la escritura y la lectura son necesarias para el desenvolvimiento cotidiano. Con esto podrían planificar actividades de escritura, por ejemplo, redactar cartas para solicitudes de algún servicio en la comunidad.

Recién hemos culminado la VI Jornada El libro, la vida y el valor de la palabra, nos preparamos para la próxima con motivo del Día del Libro y del Idioma (2026), y desde ya invitamos a preparar sus ponencias para compartir y crecer.

 

Papel de la Cátedra UNESCO para el Mejoramiento de la educación con base en la lectura y la escritura

La competencia comunicativa desarrollada en la escuela, liceo y hasta en los estudios universitarios, es parte importantísima en el andamiaje que permite alcanzar la equidad y la igualdad en la educación; un sujeto que está preparado para interactuar socialmente, con sus competencias avanzadas en lo cognoscitivo, cultural, lingüístico-discursivo, emocional, tendrá mayores posibilidades de crecimiento humano. En estos aspectos, las investigaciones y propuestas que se han efectuado desde la Cátedra, propenden hacia la consecución de espacios con mayores equilibrios sociales.

 

Antología de literatura para la escuela, hogar y comunidad

Como políticas de lectura, el Estado venezolano inaugura el milenio con un fuerte apoyo a las labores editoriales, creación de nuevas y revitalización de existentes. Lo más notorio han sido los planes nacionales de lectura, las ferias de libros, festivales de poesía, concursos literarios, las nuevas editoriales, la divulgación de libros digitales.

En el 2007, como parte del Plan Nacional de Lectura, creó la Biblioteca Popular para los Consejos Comunales, con la finalidad de difundir las obras de escritores, pensadores, activistas sociales, ensayistas, poetas. “El propósito de esta biblioteca es servir de herramienta para el desarrollo del pensamiento crítico, y a la par, promover la discusión reflexiva, el debate, generados a partir del análisis de los textos.” (3) Este Plan se concibió más allá de lo individual, estipulaba que las personas se reunieran para leer, interpretar, darle sentido desde su cotidianidad.

Para acompañar la selección de lecturas o de estrategias que tienen como centro la literatura, las competencias orales, escritas, la comprensión de textos, les recomiendo buscar y leer el libro de la escritora venezolana Velia Bosch: Clásicos de la literatura Infantil-juvenil de América Latina y el Caribe de la Biblioteca Popular para los Consejos Comunales, serie Las artes y los oficios. Comprende esta antología, cincuenta y un textos de autores y autoras de diecinueve países que nos deleitan con leyendas, poemas, cuentos y canciones. Rubén Darío, José Martí, Teresa de la Parra, Eliseo Diego, Gabriela Mistral, Nicolás Guillén, Julio Garmendia, Luisa del Valle Silva, Amenodoro Urdaneta, Javier Villafañe, Juan Bosch, Horacio Quiroga, Manuel Felipe Rugeles, entre otros, creadores de la palabra, la imaginación y el vuelo poético.

 

  1. Antillano, Laura (2004): Elogio a la comunidad. Biblioteca Básica Temática. Caracas. CONAC.
  2. Prieto Figueroa, L. B. (1977): El estado docente. El estado y la educación en América Latina. Caracas: Monte Ávila editores.
  3. Bosch, Velia (2007): Clásicos de la literatura Infantil-juvenil de América Latina y el Caribe. Biblioteca Popular para los Consejos Comunales. Serie Las artes y los oficios. Caracas: El perro y la rana.

 

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Maria-Auxiliadora-Castillo-Espinoza-Columna-Sin-timbre-y-sin-distancia 2

María Auxiliadora Castillo Espinoza (Valencia, Carabobo) es docente e investigadora de la Universidad de Carabobo (UC). Exrectora de la Universidad Politécnica Territorial de Valencia. Comunicadora social y productora y conductora del programa radial Verdiras y Mentades (RNV Región Central 90.5 FM).

Magister en Investigación Educativa y estudios de Postgrado en Lingüística; Doctora en Educación por la Universidad de Carabobo, ha llevado a cabo estudios postdoctorales en investigación y Especialización en Gerencia Pública.

 

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