Retomo por cuarta vez el tema de las elecciones presidenciales en Venezuela, a realizarse como sabemos el domingo 28 de julio (dentro de 16 días). Tomo como referencia el inicio formal de la campaña electoral el día 4 de julio pasado, la cual se extenderá hasta finalizar el día viernes 26 de julio.
Aspiraría realizar para esa fecha última, una quinta reseña previa a este significativo evento para nuestra vida democrática republicana. Haría falta posteriormente abordar un balance de los resultados electorales, sobre los cuales deberé también indagar. Uso el término “paneo”, del argot fotográfico, para nombrar este nuevo vistazo parcial del evento.
Un primer aspecto es el reinicio del diálogo directo entre el Gobierno de los EEUU, bajo la administración de Joe Biden, y el Gobierno Bolivariano encabezado por Nicolás Maduro Moros, el pasado 3 de julio. El presidente Maduro anunció que luego de unos dos meses de haberse solicitado desde la Casa Blanca este nuevo intento diplomático, decidió acceder a tal actividad.
El jefe de la delegación venezolana, diputado Jorge Rodríguez Gómez, presidente de la Asamblea Nacional (AN), informó de ese reencuentro con las autoridades estadounidenses, realizada por video conferencia. Básicamente se reafirmó la necesidad de continuar este acercamiento, con apego al respeto, trabajando por lograr confianza mutua y una relación constructiva. Más allá del todo el daño causado al país por el injerencismo norteamericano, Venezuela mantiene su diplomacia de paz en un intento de echar atrás “sanciones” y avanzar con autonomía en su proyecto como país soberano. Se aspiran realizar reuniones en el país y sin agendas ocultas.
Lo expresado por la oposición extremista de la “Plataforma Unitaria” (PU), sobre este nuevo diálogo que los excluye, ha sido la de seguir especulando sobre una posible claudicación del Gobierno Bolivariano. La interpretación exacta es que EEUU sabe de la situación presente en nuestras elecciones presidenciales, que favorece claramente una posible reelección del presidente Maduro, y por ello como siempre juega a favorecer sus intereses, asegurando entre otras cosas una provisión energética que requieren, desde nuestro país.
Se sabe que aún persisten en sus planes desestabilizadores a través de sus aliados locales. El espacio electoral opositor extremista sigue “copado” por la figura impuesta de la señora María Machado, quien continúa usurpando una candidatura inexistente por su inhabilitación, amparada en su control del “candidato” Edmundo González, quien por su condición e intereses, acepta este suplante.
El otro aspecto a destacar es el del acuerdo de respeto a los resultados electorales, propuesto por decisión unánime de todos los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE), el cual fue firmado el día jueves 20 de junio por ocho de los diez candidatos presidenciales, en la sede de este poder estatal. Los únicos en no firmar fueron los candidatos Edmundo González de la “PU” y Enrique Márquez, de igual tendencia derechista. Ambos lo señalaron como “acto innecesario”.
En ese documento firmado se establecen, entre varios aspectos significativos, la promoción de la paz ciudadana, la condena al llamado a la violencia desconocedora del acto electoral y su apego a la Constitución y nuestras leyes nacionales. La actitud de estos dos candidatos presidenciales deja mucho que desear sobre sus verdaderos propósitos no solo de “cantar fraude” ante unos resultados que no les sean favorables, sino que a similitud de otros procesos anteriores, pretendan “incendiar” el país con la violencia irracional que siguen promoviendo.
Todo está servido a través del CNE como ente rector, para unas elecciones presidenciales con todas las garantías en total fidelidad a la voluntad popular. Los conocedores de cómo funcionan los mecanismos de las varias auditorias y procesos de comprobación de nuestro sistema electoral así lo han ratificado públicamente.
Rectores y exrectores del CNE venezolano, alineados en una u otra tendencia política, han insistido en la transparencia del proceso. El simulacro electoral del pasado 30/06 fue todo un éxito. Las “Ferias Electorales” se realizan en todo el país. Se informó de la inscripción de 604.964 nuevos electores, otros 847.999 cambiaron de centro de votación. El padrón electoral en nuestro país totaliza poco más de 21.330.000 personas. El voto en Venezuela es un deber, no obligatorio; pero su desestímulo es cuestionable.
Además el Gobierno Bolivariano ha estado atento a distintos escenarios posibles de desestabilización política, dado el radicalismo y “doble juego” ya denunciado de la oposición extremista. Ante algunas acciones terroristas que pudiese lucir aisladas y se perfilan como posibles atentados de mayor envergadura para dañar principalmente los servicios públicos, en especial la electricidad, agua, transporte u otros, se han activado todas las alarmas preventivas para garantizar la paz ciudadana, a la que aspira la mayoría del pueblo venezolano, más allá de posiciones políticas. Igualmente las afectaciones de orden climático, como las más recientes en el oriente del país (Cumanacoa), han tenido una atención especial de los distintos entes oficiales.
A nivel internacional se mantiene la campaña mediática contra Venezuela. Vimos como de recién, en un nuevo y parcializado informe del Alto Comisionado de los derechos humanos de la ONU, se insiste en la violación de derechos ciudadanos en nuestro país, dentro de la narrativa del cuestionamiento a nuestra democracia soberana, con apoyo de individuos nefastos como Leopoldo López, que siguen fungiendo como adalides de la libertad.
A esto se une la acción permanente de los distintos medios de comunicación alineados con los intereses de EEUU y la Unión Europea, que cotidianamente lanzan sus “misiles” hacia nuestra patria y su gobierno legítimo. La oposición extremista sigue haciendo uso de palangristas y opinadores tarifados, para atacar el país con encuestas trucadas, en especial en esta etapa de desenlace electoral.
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El Presidente Nicolás Maduro Moros ha realizado un gran esfuerzo para realizar una campaña electoral en contacto directo con la gente del pueblo, en las distintas ciudades o poblaciones del país que ha visitado. Esto no deja de ser una actividad riesgosa ante tantas amenazas y experiencias recientes de atentados en su contra.
A diferencia del candidato opositor de EEUU y la “PU”, Edmundo González, que ha realizado una campaña enclaustrada desde su casa (“suplantado” por la señora Machado), el presidente Maduro ha recorrido la casi totalidad del país y en estos días finales se empleará más a fondo. La disyuntiva es, o se apoya a quienes han saqueado nuestro país desde el interinato de la “PU”, o a quien como nuestro Jefe de Estado ha sabido no solo sortear dificultades, sino perseverar como conductor de nuestra nación independiente.
POR ELLO, NO HAY DISCUSIÓN, ¡NICOLÁS MADURO SERÁ REELECTO PRESIDENTE!
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José David Capielo Valles es ingeniero agrónomo y magíster en Desarrollo Rural, egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Campus Maracay. Nacido en Coro, estado Falcón, en 1949. Es docente jubilado de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), Núcleo Canoabo (2016). Es locutor, comunicador alternativo y colaborador de Ciudad Valencia desde 2014.
La Universidad Politécnica Territorial de Falcón “Alonso Gamero” (UPTAG) publicó digitalmente, en noviembre de 2023, su libro “Del Medanal Venimos. Un ensayo autobiográfico reflexivo”.
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