“Un reencuentro necesario (3)”, por José David Capielo

Un reencuentro necesario… Como continuidad en este camino de vida y lucha, voy ahora a referirme a mis cinco años de estudios secundarios, realizados en el otrora Liceo “Cecilio Acosta” de Coro, creado casi al inicio de la etapa republicana en nuestro país.

Este período entre 1963 y 1968 lo he catalogado como “reencuentro”, ya que así como se han realizado algunas reuniones conmemorativas en Coro, con antiguos compañeros egresados en esa “promo 68”, igual ha sido reencontrarme con esas vivencias juveniles, que considero tuvieron un impacto personal.

Referiré tres momentos específicos, que pienso desarrollar en tres entregas sucesivas, describiendo aspectos relevantes de esas experiencias. Estos tres períodos contemplan, en primer lugar, los dos primeros años de estudios; para avanzar luego con la etapa de los últimos tres años hasta egresar del Liceo; y finalmente la etapa previa a mi entrada a la Universidad, de julio a octubre 1968.

Con respecto al período de esos años iniciales, entre mediados de 1963 y 1965, los caracterizo como de “aclimatización” a los nuevos espacios, asumiendo las nuevas exigencias de este nuevo nivel educativo, luego de la experiencia positiva de haber aprobado los años de primaria sin mayor dificultad.

Yo aspiraba poder culminar exitosamente el bachillerato, con la mente proyectada en seguir estudios universitarios, aún cuando esto representara ausentarme del terruño, en el entendido de que no existían allí, para la época, instituciones de estudios superiores.

Pero unido a esa intención positiva en materia académica, en las que me motivaba principalmente el ejemplo de mi hermano mayor; estuvo también una inquietud, quizás algo desprevenida todavía, por la participación política.

Escuchaba, como todos, las historias de los líderes políticos revolucionarios que destacaron desde sus tiempos en ese Liceo. Además, tenía yo la influencia en casa igualmente con mi hermano y sus iniciales andanzas como joven activista de izquierda.

El líder juvenil más carismático y emblemático en nuestro terruño fue José Manuel Saher Eljuri, graduado de bachiller en 1961 en nuestro liceo, siendo el primer presidente del Centro de Estudiantes.

“El Chema Saher”, como le conocían todos, era hijo del gobernador del estado Falcón en funciones, y desde la juventud de AD se incorporó al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) a partir de 1960. Cabe destacar que, para la época, esta organización, junto al PCV, ya había asumido la línea insurreccional.

El Chema Saher se incorporó en 1962 a las guerrillas en las montañas de Falcón, siendo inicialmente detenido y encarcelado en el Cuartel San Carlos de Caracas, para ser luego desterrado del país en 1964. Él, con su ejemplo de luchador incansable, representó siempre un ícono de la juventud rebelde y una referencia obligada para todos los que, al menos, teníamos simpatías con las ideas revolucionarias.

 

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El contexto político nacional, con los gobiernos de AD, en alianza con COPEI, en ese período 1963-65, fue continuadamente violento y anti popular, ya que a la violencia betancurista de “disparar primero y averiguar después”, se unió el gobierno de Raúl Leoni con la prolongación del terrorismo de Estado, los campamentos anti-guerrilleros, las detenciones arbitrarias, las torturas y las desapariciones forzadas.

Volviendo a mi actuación en estos primeros dos años de estudios secundarios, como prioridad estuvo la dedicación para aprobar las materias y avanzar; una combinación del trabajo junto a mi padre y la atención a mi madre como representante formal ante la institución. Adicionalmente, realicé mis primeros acercamientos a la actividad política en el liceo.

Recuerdo que comencé a frecuentar el local del Centro de Estudiantes en los recesos, ya que aun cuando había sido intervenido, e incluso cerrado varias veces, se encontraba activo para 1964-65 en manos de la alianza MIR-PCV.

Me limitaba yo a realizar algunas tareas auxiliares y, entre otras cosas, acostumbraba llevar algunos discos pequeños de acetato, del negocio de mi padre, para animar el ambiente desde ese gremio estudiantil. Fue un período de “peladientes”, como les decían en Coro a los simpatizantes de la izquierda con mínima participación.

“…Imagínate el impacto en mi espíritu cuando fui detenido, golpeado, esposado y amarrado, y después de andar unas 15 horas, por desfiladeros pantanosos y bajo incesante lluvia, fui llevado a tu presencia, y la repugnancia que experimenté cuando el Fiscal Militar, se basó en testimonios tuyos para condenarme a 20 años de prisión”… (Carta de José Manuel Saher a su padre el gobernador; Cuartel San Carlos, febrero de 1963, en libro de Fundación IPASME 2012).

 

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José David Capielo Valles es ingeniero agrónomo y magíster en Desarrollo Rural, egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Campus Maracay. Nacido en Coro, estado Falcón, en 1949. Es docente jubilado de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), Núcleo Canoabo (2016). Es locutor, comunicador alternativo y colaborador de Ciudad Valencia desde 2014.

 

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