«La Cantadera» nos hermanó en la Casa Páez | Ramón Toro

Poster La cantadera 2

La tarde-noche del viernes 21 de noviembre de 2025 fui invitado a una actividad musical excepcional, en el Museo Casa Páez del Centro Histórico de Valencia, la cual han bautizado como “La Cantadera”.

Allí estuve junto a mi pana Ramón Núñez, donde nos enteramos de que esta es una especie de tertulia melómana entre amigos, la cual se realiza cada cierto tiempo e involucra a artistas diversos de la capital de Carabobo y más allá (músicos, poetas, pintores, cantantes y demás “asomados” con ritmo dispuestos a pasarla bien).

Esta Cantadera ha venido siendo coordinada por el músico, cantante y compositor Miguel Espejo con el apoyo decidido del también músico y museólogo Argenis Agudo (actual director de Patrimonio del estado Carabobo, pero ante todo excelente amigo), quien siempre ha demostrado disposición a apoyar actividades culturales de diverso tipo, haciendo llamados e invitaciones a utilizar estos icónicos espacios carabobeños, llenos de historia, para que las artes se expresen a plenitud.

 

DEL MISMO AUTOR: ¿MÚSICA VENEZOLANA O MÚSICA LLANERA?

 

El motivo principal del acto en esta ocasión fue presentar y, a su vez, homenajear al joven y talentoso violinista venezolano Pablo Manuel Agudo López, quien está de visita actualmente en el país, ya que, en la actualidad, está radicado en la ciudad de Ginebra, Suiza, donde cursa su maestría en Dirección.

Pablo Manuel es un joven baluarte carabobeño de nuestra música, de apenas 22 años de edad, quien es uno de los grandes talentos venezolanos para el mundo, formado en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela (El Sistema), un descollante talento de la música clásica con especial predilección por el barroco, quien brindó en días previos una master class de cuerdas frotadas a jóvenes talentos de El Sistema-Carabobo, así como una magistral improvisación barroco-criolla, junto al virtuoso cuatrista carabobeño Alis Cruces, llamada “El laberinto del violín”, en el Museo Casa de la Estrella.

 

La Cantadera_Johhan-Miguel-Pablo Manuel 2

 

Pero volviendo a “La Cantadera”, Pablo Manuel, además de eximio violinista, también ha resultado ser un diestro guitarrista y cantante de contagiante entusiasmo, quien puso en su momento a todos a acompañarlo en la interpretación de una canción indígena, coreando versos en homenaje a la mujer, la mujer reunida, la mujer múltiple, la que se apoya y conjura.

Y junto a él se fueron presentando varios de sus amigos homenajeantes, como fue el caso del maestro Johhan Hernández con su Cuatro Jazz Proyect, todo un pionero en la ejecución de nuestro instrumento folklórico por excelencia, más allá de los ritmos exclusivamente “nacionales”, realizando estimulantes fusiones de ritmos de distintos orígenes: galerón, calipso, samba, bossa nova, son, bolero y pare usted de contar, pero todo con la versatilidad evidente de nuestro “cuatro venezolano”, que nada tiene que envidiarle al ukelele, por ejemplo.

Otro que deleitó la velada fue su anfitrión Miguel Espejo, animando, cantando y acompañando en la guitarra, en su momento, a una hermosa joven franco-argentina (chelista para más señas y hermosa novia de Pablo Manuel) Emma Vignier, también honrándonos con su visita y su talento en Venezuela, quien nos deleitó con su bella voz, atreviéndose a cantar (con la asesoría secreta de su suegro Argenis Agudo) uno de los clásicos más reconocidos (y de exigente fraseo) de la gran Cecilia Todd: “Acidito”, original del maestro Adelis Freites.

 

Ema Vignier-chelista-La cantadera

 

Y acompañando luego a Pablo Manuel en el coro, voceando con gran entusiasmo y admiración por nuestro folklore, por nuestro golpe tuyero: “¡Liberen a Prometeo!”, donde también se incorporó el joven y diestro maraquero Jaime Morillo. Emma, por cierto, en otro momento en que la felicitábamos por cantar con tanto entusiasmo lo venezolano y queriendo saber también si tocaría el chelo en esa velada, nos contaba que no había traído su instrumento esa noche, pero que sí estaría apoyando en Caracas a su novio Pablo, sumándose en la fila de chelos de la prestigiosa “Orquesta Barroca Simón Bolívar”, la cual va a dirigir el maestro Pablo Manuel Agudo López los días 5 y 6 de diciembre en la Asociación Cultural Humboldt.

Raquel Santeliz-La cantadera

Por otra parte, la poeta Raquel Santelís, aupada por Miguel Espejo punteando la guitarra, recitó un poema propio, en el marco de un pequeño homenaje al finado poeta José Joaquín Burgos, de quien luego Miguel interpretaría su versión musicalizada del poema “La cueva”, del libro “Cansancio de Orillas”.

Espontáneamente se sumó también “la cantacuentos”, Grethel Bertorelli (porque así es esta Cantadera), pero ahora en su faceta de apasionada trovadora de potente voz, versionando, entre otras, “Alfonsina”.

Debo acotar que fueron más de tres horas las que pasamos allí apreciando, riéndonos y disfrutando del buen repertorio que estos talentosos muchachos seleccionaron. Pablo, reitero, estuvo fuera de serie tanto en la ejecución del violín como de la guitarra, y sus compañeros estuvieron a la altura de ese grato compromiso asumido entre panas.

Me sorprende el no haberme enterado antes de estas Cantaderas, así que invito a mis consecuentes lectores de “Letras y Notas” a que se unan y respalden esta gran iniciativa cultural donde el deleite está garantizado, así como el compartir y la interacción con amigos y amigas en pro de lo bueno, de lo que nos une y hermana. Con entrada libre y plena libertad de participar bien sea cantando, coreando, ejecutando un instrumento, recitando un poema o “compartiendo el pan y el vino”, en fin, todo lo que sume al enriquecimiento de estas tertulias afectuosas.

No quiero pasar por alto esas cosas que llamaron mi atención de manera especial, como ese Jazz contagioso de Johhan, secundando siempre y con mucho sentido del ritmo cualquier interpretación, así como aleccionando en cualquier ejecución suya, aclarándonos esos detalles entreverados de la fusión que ensayaba, como un «calipso soneado» o un «galerón guaguancoseado», pongamos por caso, que todo es posible con ese cuatro suyo al que lleva a otras esferas de lo musical, sin desdecir de lo nuestro.

Y asimismo debo destacar las canciones interpretadas por Miguel, unas de Silvio Rodríguez, de la inmortal trova cubana, pero otras, para mi sorpresa, enteramente de su autoría, música urbana de gran calidad y pertinencia, y digo para mi sorpresa porque, en todo momento, asumí que eran de algún otro compositor reconocido, hasta que el propio Miguel nos reveló que eran suyas tras cantarlas junto a su fiel guitarra y el coro de sus panas también incondicionales.

Una tarde-noche, pues, de talentos y muchos amigos, de las cuales prometo estar más pendiente, junto a mi tocayo, para seguir disfrutando de esta Cantadera que se nos ha quedado en el alma y el corazón, de tan justa en sus homenajes y de tan necesaria para seguir apoyando lo que nos hermana, ¡lo que nos fortalece entre los afectos y tantas letras y tantas notas!

 

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Letras y Notas sobre la Música del Caribe-Ramón Toro Martínez-6ta. Feria de Libros Leídos

Ramón Emilio Toro Martínez (Caracas-Venezuela, 1966) es licenciado en Educación, mención Lengua y Literatura, de la Universidad de Carabobo (UC) en 1993. Es también Productor Nacional Independiente y locutor con experiencia en el desarrollo de programas radiales sobre música afrocaribeña en la ciudad de Valencia, estado Carabobo: Ciento por ciento Natural, por Lago 91.5 FM; Letras y Notas, por Salsera 96.3 FM, y Óyelo que te conviene, por RNV Región Central 90.5 FM. Es autor del libro «Letras y Notas sobre la Música del Caribe» (2020), presentado en la FILVEN Caracas 2020 (Casona Cultural Aquiles Nazoa) como el único proyecto editorial independiente de ese año. 

 

Ciudad Valencia / RN