Divagaciones - Arnaldo Jiménez - Apuntes generales sobre la cultura

El tiempo y la gravedad labran todas las formas materiales que vemos, incluso nuestros cuerpos, porque vamos recogiendo distancias y cansancios de médulas, y nos pesan instantes de crueles insomnios donde alguna vez echamos a quemar los recuerdos; sobre nuestro cuerpo, el oleaje de las vivencias rompe gestos y funda otros. Y de esta manera no sabremos nunca qué tan lejos estamos de nuestros reflejos ni cuántos hemos diseminados bajo el delirio del sol.

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Todo esto es muy bien conocido por todos aquellos que hemos abierto nuestros sentidos a los asombros que nos ofrece la realidad en su existencia concreta, y así sepamos que esa realidad también es misteriosa, nos armamos con el lenguaje y creemos dar cuenta de esas astillas, de esas diminutas apariciones del asombro y pensamos que hemos realizado una proeza; pero, si lo anterior no es fácil, mucho menos lo sería dedicarse a ir barriendo vacíos, incertidumbres, fulguraciones de la nada, figuras que provienen desde el imperio mismo de lo callado, de lo oculto; y es esta ambición lo que recorre como sangre todo el circuito arterial de este hermoso poemario «Ausencias» (Zócalo ediciones, 2022) de Chemir Colina.

Entonces entendemos que la gravedad y el tiempo también esculpen otros ámbitos de lo real, aquellos que no son materiales y andan orbitando en sus acechantes evidencias, nombremos algunos en los que nuestra poeta hace énfasis: las palabras, la sensación de mudarse, el silencio, la memoria, presagios, caminos por hacer, dudas, certezas, así como quien hace un acto de magia más allá de los umbrales de la percepción:

 

Que no es cobarde quien huye del
tormento
no se aflige quien ve más allá
del marco de la puerta
palabras
presagios
certezas
una mano que se quiebra

 

Pero claro, lo inmaterial que rompe y lo material que es roto, tejen vínculos permanentes y se usurpan y por momentos intentan rebelarse a esa inevitable mezcla, tal rebelión es tarea fundamental del poeta, una de tantas. Chemir se sumerge en esa turbulencia de verbos que se conjugan y se desvirtúan, y se pliegan y se alejan y conjuran pérdidas y valoran presencias.

Lo que fue, lo que pudo haber ocurrido, lo que se formó y se desvaneció, lo que nunca fue anhelado y surgió impetuoso, lleno de colores y luces como los cuadros que ella misma forja en el sudario de su pecho y de su nombre. ¿Acaso la pintura, tanto como el poema y la música, no busca crear una forma sobre un vacío, o sobre una pérdida que dejó mutilada a la realidad?

 

En la ruta
atravieso ventiscas
esteros de luz
y en mi bolso de viaje
un perdón
espera
ser
pronunciado

 

Ladran los recuerdos, ¿quiénes son? ¿Dónde traen las preguntas? La poeta presiente que no habrá tiempo, por eso el perdón que está por hacerse voz y sentimiento se parece a la noche, y ella sabe hacia cuál sitio debe apuntar su búsqueda y desata una pregunta fundamental: ¿quién soy?

 

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Porque no saberse o comprenderse más allá del cuerpo prefigura una ausencia sobre la cual las otras encuentran sustento, pero Chemir no siente temor y arroja sus palabras como una red en la que todas esas formas de lo que se pierde y se nombra o de lo que se encuentra y pierde sus verbos, aletean mientras mueren; y allí, en el sitio donde una edad se detiene, en el recorrido de una veta, de un trazo o de un signo que adviene para que sea reconocido, ella busca lo intangible que edifica, la esperanza, el anhelo de ser auténtica.

 

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Y todo esto se hace posible porque ella presenció con su propio cuerpo, cómo un sueño rompió la fuente para concretarse y transformarse en una zona de lo real donde la falta no se amamanta de sí misma; me refiero a su hijo, el soporte material de todas estas ausencias.

 

*Texto leído durante la presentación del poemario «Ausencias» de Chemir Colina en el marco de la 20° Filven Carabobo, en el Museo de la Cultura de Valencia, junto a la poeta Azul Urdaneta.

 

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Arnaldo Jiménez nació en La Guaira en 1963 y reside en Puerto Cabello desde 1973. Poeta, narrador y ensayista. Es Licenciado en Educación, mención Ciencias Sociales por la Universidad de Carabobo (UC). Maestro de aula desde el 1991. Actualmente, es miembro del equipo de redacción de la Revista Internacional de Poesía y Teoría Poética: “Poesía” del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la UC, así como de la revista de narrativa Zona Tórrida de la UC.

Entre otros reconocimientos ha recibido el Primer Premio en el Concurso Nacional de Cuentos Fantasmas y Aparecidos Clásicos de la Llanura (2002), Premio Nacional de las Artes Mayores (2005), Premio Nacional de Poesía Rafael María Baralt (2012), Premio Nacional de Poesía Stefania Mosca (2013), Premio Nacional de Poesía Bienal Vicente Gerbasi, (2014), Premio Nacional de Poesía Rafael Zárraga (2015).

Ha publicado:

En poesía: Zumos (2002). Tramos de lluvia (2007). Caballo de escoba (2011). Salitre (2013). Álbum de mar (2014). Resurrecciones (2015). Truenan alcanfores (2016). Ráfagas de espejos (2016). El color del sol dentro del agua (2021). El gato y la madeja (2021). Álbum de mar (2da edición, 2021. Ensayo y aforismo: La raíz en las ramas (2007). La honda superficie de los espejos (2007). Breve tratado sobre las linternas (2016). Cáliz de intemperie (2009) Trazos y Borrones (2012).

En narrativa: Chismarangá (2005) El nombre del frío, ilustrado por Coralia López Gómez (Editorial Vilatana CB, Cataluña, España, 2007). Orejada (2012). El silencio del mar (2012). El viento y los vasos (2012). La roza de los tiempos (2012). El muñequito aislado y otros cuentos, con ilustraciones de Deisa Tremarias (2015). Clavos y duendes (2016). Maletín de pequeños objetos (Colombia, 2019). La rana y el espejo (Perú. 2020). El Ruido y otros cuentos de misterio (2021). El libro de los volcanes (2021). 20 Juguetes para Emma (2021). Un circo para Sarah (2021). El viento y los vasos (2da edición, 2021). Vuelta en Retorno (Novela, 2021).

(Tomado de eldienteroto.org)

 

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