No hay ninguna duda de que los desayunos con huevo también compiten por el trono. Además, este alimento tiene una ligera ventaja sobre los demás: se puede preparar de muchísimas formas.
Este alimento es aprovechado en los desayunos. Pero en esta ocasión, vamos a enfocarnos en las preparaciones tradicionales de América Latina, un viaje en el que únicamente hablaremos en español, a excepción de una parada deliciosa en Brasil para practicar el portugués.
Venezuela – Perico
Entramos a América del Sur y nos detenemos en nuestro país. Venezuela es muy reconocida por la calidad de su cacao, así que es uno de los desayunos con huevo que acompaña de una buena taza caliente de esta bebida.
El perico, esta preparación con huevos, en realidad es muy sencillo de hacer: se trata de los mismos revueltos y acompañados de cebolla y tomate picados. Estos se añaden a la preparación casi que al mismo tiempo que el alimento principal; de esta forma, alcanzan a cocinarse y liberar su sabor.
Hablamos del cacao y los huevos, pero falta un tercer elemento para terminar de darle ese toque completamente venezolano: una buena arepa. Puede ser de harina de maíz o trigo, estar rellena de queso o sola, pero no debe faltar en esta combinación exquisita que se come en todo nuestro territorio.

México – Huevos Motuleños
Específicamente en México, en la ciudad de Motul para probar los huevos motuleños, todo un clásico del estado de Yucatán y un plato delicioso para llenarnos de energía en las mañanas.
Su base es una tortilla frita y de textura crujiente que lleva encima una capa de granos refritos, luego un par de huevos fritos y una salsa de tomate que también tiene arvejas.
Usualmente, en esa mezcla de sabores y alimentos también encontramos jamón cortado en cubos, tajadas fritas, queso y una salsa picante que aporta ese toque mexicano que ha llevado a la cocina de este país a ser conocida en el mundo entero.
Costa Rica – Gallo Pinto
En Costa Rica el gallo pinto, un plato que, en realidad, es muy común en varios países de América Central, como Nicaragua y Puerto Rico.
Puede tener algunas pequeñas variaciones entre una nación y otra, pero su base es un arroz con caraotas. A partir de este punto, se usan todo tipo de alimentos e ingredientes. Los huevos, ya sean fritos o revueltos, son muy comunes.
La carne molida, las tortillas, el plátano frito, el queso, el chorizo, la cebolla y alguna salsa son otros elementos que pueden completar este plato; pero, en una versión casera, podemos darle rienda a nuestra imaginación para crear un giro personal con nuestros alimentos preferidos.
República Dominicana – Mangú con los tres golpes
En este país, los huevos complementan a la preparación que le da nombre al plato, el mangú con los tres golpes, pero vamos en orden.
Mangú es una especie de puré que se hace con plátano y mantequilla, mientras que los golpes son queso frito, salami dominicano y, cómo no, huevos, ya sean fritos o revueltos.
Ecuador – LLapingachos con huevo
En este país encontramos un caso similar al mangú dominicano, pues el huevo es un complemento de la preparación que le da el nombre al plato.
Estamos hablando de llapingachos, que podemos describir como unas tortillas, no muy grandes, de puré de papa y rellenas de queso. En un buen desayuno están acompañadas de huevo frito y verduras, por ejemplo, cebolla, tomate y aguacate.
Brasil – Tapioca con huevos
La tapioca es similar a una crepe, solo que se prepara a partir del almidón de la yuca, por lo que tiene un color mucho más blanco. Es típica de la región Nordeste del país, donde hallamos ciudades importantes como Recife, Salvador y Fortaleza.
Una de las grandes ventajas de la tapioca es que se puede rellenar con todo tipo de alimentos, desde leche condensada y dulce de leche, pasando por jamones y quesos, hasta unos buenos huevos. Acá hay desayunos para todos los gustos.
Argentina – Revuelto de gramajo
Un desayuno con huevo que se escribe con mayúscula: revuelto de Gramajo.
Hay tres elementos fundamentales que no deben faltar: las papas, el jamón y los huevos. Las primeras tienen que partirse en cortes delgados, el segundo usualmente es en cuadros y los terceros van revueltos. A partir de acá, podemos jugar con todo tipo de ingredientes adicionales.
Una mezcla de verduras siempre funciona bien para sazonar, además de que es muy importante consumirlas en el día a día. Las hierbas aromáticas dan esa sensación de frescura que nunca está de más. Por su parte, unos champiñones aportan textura y sabor.
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Ciudad Valencia/Blog Nestlé













